
El ruido excesivo de llantas generalmente se debe a la combinación del tipo de compuesto, el diseño de la banda de rodamiento y las condiciones del asfalto mexicano, y no siempre es necesario cambiar las cuatro llantas. Según un análisis de PROFECO sobre neumáticos en México, las llantas de alto kilometraje o con compuestos duros, como las que suelen montar los Versa o Chevrolet Aveo de gama básica, generan más ruido en superficies de concreto pulido, como los tramos de la Autopista México–Puebla o el Periférico de CDMX. La causa principal no es la presión, sino la resonancia de la banda al contacto con el pavimento liso.
| Tipo de superficie | Nivel de ruido relativo | Ejemplo típico en México |
|---|---|---|
| Concreto pulido (liso) | Alto | Periférico (CDMX), Autopista México–Puebla |
| Asfalto drenante (poroso) | Bajo | Libramiento de Cuernavaca, carreteras de cuota nuevas |
| Asfalto rugoso o desgastado | Medio | Circuito Interior, calles de Guadalajara y Monterrey |
Para reducir el ruido sin gastar en llantas nuevas, el primer paso realista es verificar la presión de inflado con el motor frío y ajustarla a los valores recomendados por el fabricante del auto, no a los de la llanta sola. Una presión 5 psi por debajo de lo indicado incrementa el área de contacto y el ruido de rodadura en asfalto rugoso. En mi experiencia, llevar la presión al máximo recomendado por el manual del auto (por ejemplo, 32–35 psi en un Toyota Corolla modelo 2024) reduce el ruido en un 10–15% en autopista, pero no lo elimina en concreto pulido. Si el ruido persiste, la solución más efectiva y económica suele ser cambiar las llantas delanteras por un modelo diseñado para confort acústico, como los que recomienda el fabricante original, manteniendo las traseras si aún tienen vida útil. Con un costo de $2,500 a $4,500 MXN por llanta para un sedán mediano, y suponiendo un cambio de dos llantas, el costo por kilómetro adicional de vida útil se reduce a aproximadamente $0.35 MXN/km, muy por debajo del desgaste prematuro que causaría una suspensión desalineada.

Los topes de CDMX y las calles llenas de baches de la Estado de México acaban con cualquier llanta silenciosa. En mi Sentra 2023, el ruido subió un montón a los 8,000 km, y resultó que era una piedra clavada en el dibujo. Si no quieres gastar en llantas nuevas, lo primero es limpiar bien la banda de rodamiento. Una llanta con piedras suena peor que una de desecho.

El ruido no siempre viene de las llantas, a veces es la suspensión. En un lote de seminuevos que manejo, los autos que entran con mucho ruido de rodaje suelen tener bujes de la horquilla rotos o un desgaste disparejo en la banda interior. Te recomiendo revisar la alineación y balanceo antes de comprar llantas. Con un Onix 2022 que llegó con ese problema, cambiamos la llanta trasera derecha y el ruido se fue.

En mi Uber, le puse aislamiento acústico en las cuatro puertas y en el cofre del Kicks, y el ruido de llantas bajó un buen. En la calle con asfalto drenante, casi no se oye. Eso sí, el costo fue de $1,800 MXN en total, y no soluciona el ruido en concreto pulido del Periférico.

Las llantas de perfil bajo, las que traen los autos deportivos o de gama alta, hacen más ruido en las carreteras de cuota de México. En un viaje de CDMX a Querétaro por la autopista, mi CX-5 con llantas originales de 19 pulgadas sonaba mucho más fuerte que el Toyota RAV4 de mi amigo con llantas de 17. Si buscas silencio, mejor elige un perfil más alto aunque pierdas un poco de respuesta.


