
Si a tu llanta le falta un pedazo de caucho en el costado, no la uses más, ni siquiera para rodar hasta el taller. El costado es la zona más vulnerable del neumático: no tiene la capa de rodamiento gruesa que protege la banda de rodadura, y cualquier pérdida de material suele indicar que las capas de cuerda interna ya están dañadas. Conducir así en carretera, especialmente a velocidades de autopista como en la México–Querétaro o bajo el calor del norte, aumenta drásticamente el riesgo de un reventón. La PROFECO, en sus guías de vial, y la SICT a través de la NOM-086-SCT2, establecen que los neumáticos con daños laterales deben reemplazarse de inmediato, sin intentar reparaciones permanentes.
Aunque algunos talleres ofrecen parches vulcanizados, esa solución es temporal. El costado se flexiona constantemente mientras la llanta gira; el parche se despega al cabo de semanas o meses. Hice un cálculo simple: un neumático nuevo para un Nissan Versa cuesta en promedio $2,200 MXN en una llantera de confianza. Si recorres 20,000 km al año, el costo por kilómetro es de $0.11 MXN. En cambio, un reventón en el Periférico puede significar daños a la suspensión, una grúa de la Guardia Nacional y el deducible del seguro, fácilmente más de $10,000 MXN. La lógica es clara.
Siempre revisa el costado después de estacionarte en banqueta o pasar topes. Busca raspaduras, abultamientos, clavos o cualquier falta de caucho. Si encuentras un pedazo perdido, cambia la llanta sin dudar.

Me pasó en la colonia Roma, justo después de estacionarme contra la banqueta. Perdí un pedazo del costado, del tamaño de una moneda. El mecánico del taller de confianza me dijo que no había reparación segura. Tuve que comprar una llanta nueva para mi Jetta. Un simple raspón puede arruinar la llanta. En la ciudad los topes y las banquetas angostas son enemigos del costado. No vale la pena arriesgarse por ahorrarse el cambio.

Trabajo en un lote de seminuevos en Guadalajara y cada auto que entra lo reviso completo. Cuando veo un faltante de caucho en el costado, automáticamente descuento el valor de cuatro llantas del precio de venta. Ese daño nunca es superficial. Un lote serio no entrega autos con llantas así. El comprador debe exigir neumáticos en buen estado antes de firmar. He visto clientes que quisieron ahorrar y luego tuvieron un reventón en la autopista a Morelia.

Manejo un Versa para DiDi en Monterrey. Si noto cualquier golpe en el costado, lo cambio de inmediato. No puedo arriesgar un reventón con pasajeros a bordo. La seguridad de los pasajeros es lo primero. Una llanta dañada en el costado no da tregua. Mejor gastar $2,000 MXN que un accidente en el tráfico pesado de la ciudad. Además, la verificación vehicular no te la perdonan si llevas una llanta así.

En mi taller en la CDMX veo muchos autos con daños laterales por estacionamiento. La gente cree que un parche vulcanizado sirve, pero el costado se flexiona todo el tiempo y el parche se despega. El vulcanizado lateral no es una solución definitiva. La flexión del neumático despega cualquier reparación. La revisión visual periódica es clave, sobre todo después de pasar topes o calles con baches como en Iztapalapa. Siempre recomiendo cambiar la llanta y revisar las otras tres.


