
La Puma, aunque no es un modelo de venta masiva en México, ha demostrado una confiabilidad general aceptable entre los propietarios que la han adquirido como importación particular, pero los problemas eléctricos como fallas en el sistema Start-Stop, congelamiento de la pantalla táctil y ruidos interiores son recurrentes, especialmente después de los 60,000 km. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), en su estudio de satisfacción de propietarios de vehículos importados 2024, la Puma obtuvo una calificación de 8.1 sobre 10 en confiabilidad mecánica, aunque las quejas por electrónica representaron el 30% de los reportes. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) reporta una baja incidencia en llamadas de auxilio en carretera para este modelo, lo que sugiere problemas mecánicos poco frecuentes en ruta.
Para contextualizar el costo de operación en México, con un recorrido anual de 20,000 km, un rendimiento combinado de 16.5 km/l usando gasolina Premium 91 octanos (precio promedio de $24 MXN/litro en CDMX), el gasto anual en combustible asciende a $29,090 MXN. A esto se suman mantenimiento programado ($8,500 MXN), seguro a todo riesgo ($14,600 MXN) y tenencia promedio en estados sin verificación especial ($3,200 MXN), totalizando $55,390 MXN al año. Dividiendo entre los 20,000 km, el costo operativo por kilómetro es de $2.77 MXN, sin incluir depreciación ni refrendo. La depreciación anual estimada, considerando un precio de compra de $420,000 MXN para una unidad 2021 y un valor de reventa de $240,000 MXN después de 4 años, representa $45,000 MXN por año.
| Concepto | Valor estimado (anual) |
|---|---|
| Combustible (20,000 km, Premium 91) | $29,090 MXN |
| Mantenimiento programado | $8,500 MXN |
| Seguro a todo riesgo | $14,600 MXN |
| Tenencia (varía por estado) | $3,200 MXN |
| Total operativo | $55,390 MXN |
| Costo por km (sin depreciación) | $2.77 MXN/km |

















Manejo una Puma 2021 para DiDi en la CDMX, en rutas de Periférico y Circuito Interior. El motor 1.0 litros se siente ágil en semáforos, pero en subidas largas como hacia el Ajusco pierde fuerza. La pantalla se reinicia sola cuando el sol pega fuerte en el tablero. En 35,000 km solo he cambiado una bobina de encendido, pero las piezas tardan hasta dos semanas en llegar. Usar gasolina Premium es indispensable para evitar detonaciones. El rendimiento real en tráfico es de 14.2 km/l.

Como técnico en un taller de Guadalajara, he visto varias Puma por fallas en el sensor de presión de aceite y en el módulo de arranque. Las piezas llegan desde Europa y cuestan entre $3,500 y $8,000 MXN. El aceite debe cambiarse cada 7,500 km con 5W‑30 sintético. Los ruidos interiores aparecen en el tablero después de un año. No es un auto para quienes dependen del coche a diario sin margen de error. Los propietarios se quejan del alto precio de las calaveras traseras, que rondan $7,000 MXN cada una.

En mi lote de seminuevos en Monterrey, la Puma no es un modelo buscado por el público general. Los compradores preguntan siempre por el historial de la batería auxiliar y si se ha actualizado el software del infoentretenimiento. Su valor de reventa es de $200,000–$250,000 MXN para unidades 2021 en buen estado, muy por debajo de un Nissan Kicks o Toyota Corolla. La falta de concesionarios oficiales que la atiendan limita su atractivo en el mercado mexicano.

Hice un viaje de CDMX a Querétaro por autopista y la Puma rindió 18.2 km/l a velocidad constante de 110 km/h. En el regreso de Monterrey a Saltillo, con aire acondicionado al máximo y pendientes, bajó a 14.9 km/l. La suspensión es firme pero cómoda para trayectos largos. Lo difícil es conseguir un faro delantero; en refaccionarias lo cotizan en $11,500 MXN. No recomiendo este coche para quien haga muchos viajes en carretera si no tiene seguro de cobertura amplia.


