
Cuando pisas el pedal de freno a fondo y sientes que el auto raspa el suelo, lo más probable es que las balatas estén completamente gastadas y el metal del soporte esté rozando directamente contra el disco. En el tráfico pesado de CDMX, donde el frenado constante es normal, las balatas pueden durar entre 30,000 y 45,000 km, según el estilo de manejo y el tipo de vehículo. Según un estudio de PROFECO sobre de frenos en México (2023), el costo de reemplazar un juego de balatas delanteras va de $1,500 a $2,500 MXN, mientras que cambiar los discos añade entre $1,200 y $2,000 MXN por eje. Si recorres 20,000 km al año, el desgaste de balatas representa un costo operativo de aproximadamente $0.06 MXN por km, sin incluir la mano de obra. Otra causa común es una cubierta del cárter suelta o un protector inferior desprendido, que al frenar por inercia golpea el asfalto, sobre todo después de pasar topes pronunciados o baches en avenidas como Periférico o Insurgentes. La SICT recomienda en sus guías de seguridad vial revisar el sistema de frenos cada 10,000 km o antes si aparecen ruidos o vibraciones. El desgaste extremo de balatas provoca el contacto metal con metal y puede dañar los discos de forma irreversible. Una cubierta suelta del cárter también raspa el suelo al frenar, especialmente en entradas de estacionamiento. Revisar las balatas cada 10,000 km evita reparaciones costosas y garantiza la seguridad en carretera.

En mi taxi,


