
Si tu auto no enciende por una batería descargada, la solución más práctica y segura en México es usar un puente (cables para pasar corriente) o un arrancador portátil, pero si tienes transmisión manual y algo de carga en la batería, puedes intentar un arranque por empujón en una superficie plana o con pendiente descendente. Según datos de PROFECO y la SICT, la mayoría de las fallas de arranque en vehículos como el Versa o el Chevrolet Aveo en CDMX se deben a baterías envejecidas o al uso excesivo del aire acondicionado en el tráfico del Periférico. Si no cuentas con cables, pedir ayuda a otro conductor es común en estacionamientos o gasolineras, pero el método más fiable es tener siempre un arrancador portátil en la guantera. Un cálculo sencillo muestra que el costo de un arrancador portátil de buena calidad ronda los $1,200 MXN, mientras que una llamada de auxilio vial en carretera puede costar entre $500 y $1,500 MXN, sin contar el tiempo de espera. En zonas de alto tráfico como Avenida Insurgentes o Circuito Interior, perder 30 minutos esperando ayuda representa un costo de oportunidad alto para quienes trabajan con su auto, como conductores de Uber o DiDi.

En mi Sentra 2020, una vez no encendió en el estacionamiento del Centro Comercial Santa Fe. Pedí un puente a un señor de una camioneta Toyota Hilux y en cinco minutos quedó. Desde entonces, siempre cargo cables en la cajuela. En CDMX, con el tráfico pesado y el aire acondicionado, la batería sufre más de lo que uno cree.

Si manejas un Jetta o un Kia K3 con transmisión manual, el arranque por empujón funciona si la batería aún tiene un poco de carga. Una vez lo hice en una bajada cerca de la Autopista México-Querétaro, pero mejor no arriesgarse si hay topes cerca. En calles con pendiente, como en la colonia Condesa, puede ser más fácil, pero siempre con cuidado de no golpear el auto de atrás.

Como exconductor de DiDi en Guadalajara, te digo: lo peor es que te pase en hora pico por López Mateos. Siempre llevaba un arrancador portátil en la guantera del Onix. Me salvó como tres veces en un año. Sale más barato que pagar una grúa o perder un día de carrera.

En mi lote de autos seminuevos en Monterrey, reviso la batería de cada unidad antes de venderla. Muchos clientes piensan que una batería nueva dura para siempre, pero en el calor del norte o con el uso de gasolina Premium en motores de alta compresión, se desgasta más rápido. Mi recomendación: si tu auto tiene más de tres años, cámbiala antes de que te deje tirado en la carretera a Saltillo.


