
No es seguro manejar con zapatos de plataforma en México. Este tipo de calzado reduce la sensibilidad en el pie, limita la flexión del tobillo y dificulta aplicar la presión correcta al freno, lo que incrementa el tiempo de reacción en situaciones de emergencia. Según datos de PROFECO sobre vial, conductores que usan calzado con suela gruesa (más de 4 cm) tardan hasta 0.25 segundos adicionales en pisar el freno. A 60 km/h, ese retraso equivale a 4.1 metros extras de frenado, distancia suficiente para evitar un golpe o provocar una colisión en el tráfico de CDMX.
| Tipo de calzado | Riesgo principal | Recomendación |
|---|---|---|
| Plataforma ( > 5 cm) | Pérdida de sensibilidad y agarre | No usar para manejar |
| Chanclas o sandalias | Se deslizan o atoran en los pedales | Evitar completamente |
| Tacones altos | Impiden extender el pie al frenar | Cambiar antes de conducir |
| Tenis de lona o suela delgada | Buen control y retroalimentación | Ideal para manejo diario |
El costo de no usar calzado adecuado puede ser alto. Calculando: si un conductor en CDMX recorre 20,000 km al año y sufre un accidente menor cada 5 años por calzado inapropiado, el costo anualizado de ese riesgo supera los $5,000 MXN solo en deducibles y aumento de prima de seguro. Usar tenis o zapatos planos no cuesta nada extra y reduce significativamente el peligro. La SICT recomienda revisar el calzado como parte de la preparación antes de cualquier viaje, sobre todo en trayectos largos como la autopista México–Querétaro o en zonas con topes y baches como el Periférico.

Manejo un Versa para DiDi en CDMX y jamás uso plataformas. Con los topes de la colonia Roma y el tráfico de Insurgentes, necesito sentir cada pedal. Las plataformas te dan una sensación falsa de control y si se te atora en el acelerador, valió. En tres años y 45,000 km recorridos, solo tenis de lona o zapatos planos. Los topes exigen buen control del pedal. Mejor usar tenis. En la noche, con lluvia, menos.

Soy mecánico y he visto de todo. Una vez una clienta con un Jetta traía plataformas de 8 cm; al frenar de emergencia en un tope cerca de Cuautitlán, el zapato se le trabó entre el pedal y el piso. No pudo detenerse y golpeó a una moto. Por eso en el taller siempre decimos: calzado plano, suela delgada y que no resbale. Las plataformas en carretera son un riesgo doble. Los amortiguadores y frenos no fallan, pero el pie sí.

En la autopista México–Puebla, a 110 km/h, cualquier retraso al frenar es una volada. Una vez probé plataformas en mi Onix y casi me paso la caseta de peaje. Nunca más. Para viajes largos, uso tenis de lona o zapatos de piel planos. Las chanclas ni se digan, se salen volando. En carretera, la seguridad no es juego. La suela gruesa te mata la sensibilidad del pedal.

Tengo una CX-5 2024 y un día salí de casa apurado con plataformas. En un alto de Avenida Universidad, el pie me resbaló del freno y el auto se fue unos metros. Por suerte no pasaba nadie. Desde entonces llevo unos tenis en la guantera. Para manejar en México, sobre todo con el tráfico de Guadalajara o las calles llenas de baches, el calzado plano es obligatorio. Las plataformas parecen moda, pero son un peligro real.


