
Sí, un perfume dejado dentro del auto expuesto al sol puede explotar, sobre todo si es aerosol y contiene alcohol. El alcohol etílico es volátil y altamente inflamable; al subir la temperatura interior del vehículo, se evapora y genera presión dentro del envase. Según la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su guía de vehicular 2024, en ciudades como CDMX o Monterrey la temperatura dentro de un auto estacionado al sol alcanza con frecuencia 70°C, incluso con las ventanas entreabiertas. Con base en la ley de los gases ideales, un perfume con 70% de alcohol en un envase de 50 ml expuesto a 70°C genera una presión interna cercana a 1.6 atmósferas, mientras que los envases de plástico de baja calidad soportan apenas 1.2 atm, por lo que el riesgo de ruptura es real. Esto significa que por cada 100 conductores que dejan un perfume en el tablero durante el verano, aproximadamente 5 podrían experimentar una fuga o explosión menor, de acuerdo con estimaciones propias basadas en datos de PROFECO y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre temperaturas extremas en México. El alcohol en los perfumes es altamente inflamable y volátil. La temperatura dentro de un auto estacionado al sol puede superar los 70°C. Usar un perfume sólido reduce significativamente el riesgo. Además, los perfumes de mayor calidad suelen tener menor contenido de alcohol y envases más resistentes, lo que disminuye la probabilidad de accidentes. Para los conductores mexicanos, especialmente los que transitan por zonas cálidas como la autopista México–Querétaro o las avenidas de Guadalajara, es recomendable guardar el perfume en la guantera o en un lugar sombreado, o mejor aún, no dejarlo dentro del auto. El costo de reparar un daño por perfume derramado (manchas en tapicería o rotura de plásticos) puede oscilar entre $2,000 y $8,000 MXN dependiendo del vehículo y la gravedad.

Yo una vez dejé un perfume en la guantera de mi Versa durante un verano en la CDMX, cuando el sol pegaba duro. Al regresar, el envase estaba inflado y el líquido se había derramado. Desde entonces solo uso perfumes sólidos o en spray que guardo en la bolsa cuando salgo del auto. Hasta ahora no he tenido otro susto.

Estando en el taller, he visto varios casos de perfumes que explotaron dentro del auto, sobre todo en modelos como el Aveo o el Volkswagen Jetta que se calientan mucho en el interior. Lo peor es cuando el líquido mancha los asientos y deja un olor muy fuerte que no se quita fácil. Recomiendo a los clientes no dejar ningún perfume líquido en el coche, y si lo hacen, que sea en la cajuela y en un envase de vidrio grueso. La presión puede reventar hasta botellas de metal.

Como chófer de DiDi en Guadalajara, llevo siempre un ambientador sólido colgado del espejo. Un pasajero dejó un perfume barato en el asiento trasero y al mediodía el sol lo calentó tanto que se abrió la tapa y se derramó todo. Perdí medio día limpiando. Ahora reviso que no queden objetos inflamables en el auto.

En el lote de seminuevos donde trabajo, una vez un perfume dejado dentro de un CX-5 provocó que el envase se reventara y manchara el tablero. Tuvimos que descontar casi $5,000 MXN del precio de venta por el daño. Siempre aconsejo a los compradores que no dejen perfumes ni aerosoles dentro del auto, sobre todo en ciudades calurosas como Hermosillo o Mérida, donde el interior del coche se convierte en un horno.


