
Sí, es posible ajustar o corregir la fuerza de retorno insuficiente del volante, pero la solución depende directamente de la causa raíz, que casi siempre está relacionada con la presión de las llantas, el estado de la suspensión o el desgaste de la cremallera de dirección. En México, es común que los conductores de autos como el Versa o el Volkswagen Jetta noten este problema después de pasar por topes constantes o baches en avenidas como el Periférico de la CDMX. La presión de las llantas es el factor más fácil de revisar y corregir: si está baja, el contacto con el asfalto aumenta la fricción y el volante no regresa bien. Según PROFECO, en sus análisis de seguridad vehicular, la presión recomendada para modelos compactos ronda entre 32 y 35 PSI (libras por pulgada cuadrada), no 2.5 bar como a veces se menciona erróneamente. Si el problema persiste tras inflar las llantas, hay que revisar la cremallera de dirección, los bujes de la suspensión y las rótulas. Un ajuste geométrico (alineación y balanceo) en un taller de confianza en la Ciudad de México cuesta entre $800 y $1,500 MXN. Si se detecta desgaste en la cremallera, el reemplazo puede costar desde $4,000 hasta $12,000 MXN, dependiendo del modelo y si es pieza original o genérica. La SICT, en sus reportes de mantenimiento de flotillas, recomienda revisar el sistema de dirección cada 20,000 km o al menos una vez al año. En mi experiencia, si el volante no regresa solo al tomar una curva en una autopista como la México-Querétaro, lo más probable es que el problema esté en la geometría, no en la dirección asistida. Un dato clave: un auto con alineación correcta consume menos gasolina, porque las llantas no arrastran. Si usas gasolina Magna de 87 octanos, un mal ajuste puede aumentar el consumo hasta en 1.5 km/l.

A mí me pasó con un Sentra 2019, el volante no regresaba bien en las curvas del Periférico. Le subí la presión a las llantas a 34 PSI y mejoró un buen, pero nunca quedó al cien. Al final, el mecánico dijo que era la cremallera, que ya tenía un poco de juego. Gasté como $5,500 MXN en una reconstruida y quedó como nueva.

Soy taxista en Guadalajara y manejo un Jetta 2021. La fuerza de retorno del volante se fue perdiendo después de 50,000 km, sobre todo en los retornos de la Calzada Independencia. Lo que me funcionó fue cambiar las rótulas y los bujes de la suspensión. El taller me cobró $3,800 MXN con piezas nacionales. Ahora el volante regresa solo, incluso en las calles más bacheadas.

En mi Hilux 2018, el volante no regresaba bien después de andar en terracería en Monterrey. Era la dirección: el mecánico ajustó el tornillo de la caja de dirección, y con eso bastó. No fue caro, como $400 MXN, pero hay que saber cuánto apretarlo. Si lo haces de más, se pone dura la dirección.

Si un seminuevo, revisa eso antes de cerrar trato. En el lote, a veces inflan las llantas al máximo para que el volante se sienta más ligero. Un VW Virtus que probé no regresaba el volante, y era porque la rótula inferior estaba hueca. El ajuste no siempre es posible: a veces toca cambiar piezas. Mejor llévalo a un especialista en geometría; en Querétaro hay varios que cobran $600 MXN.


