
La respuesta directa es que los faros no son malos en la lluvia, pero sí pierden algo de rendimiento comparado con los halógenos, especialmente en temporada de lluvias en CDMX o neblina densa en carreteras como la México–Querétaro. La razón principal es que los LED de fábrica suelen tener una temperatura de color muy alta (arriba de 5000K), lo que genera una luz blanca–azulada que se dispersa más con las gotas de agua o la niebla. En cambio, los halógenos (alrededor de 3200K) emiten un tono más amarillo que penetra mejor. Sin embargo, esto no significa que los LED sean inútiles. De hecho, en condiciones normales de lluvia ligera o moderada, el rendimiento sigue siendo más que suficiente para manejar con seguridad en avenidas como Periférico o Insurgentes. La clave está en usar correctamente las luces antiniebla delanteras y traseras cuando la visibilidad se reduce drásticamente. Según la PROFECO, en su estudio de 2024 sobre iluminación vehicular, los faros LED de fábrica (modelos 2023–2025) cumplen con los requisitos de la NOM-035-SCT-2-2021 para visibilidad en condiciones adversas, aunque su eficacia real depende del diseño óptico de cada vehículo. La SICT también ha señalado que los autos con LED necesitan un mantenimiento adecuado de las ópticas para evitar empañamiento. En términos de costo, un conjunto de faros LED originales puede costar entre $8,000 y $15,000 MXN por pieza, dependiendo de la marca. Si consideramos un uso típico de 5 años con 15,000 km anuales en la Zona Metropolitana del Valle de México, el costo operativo adicional por cambiar a un sistema LED de posventa de baja calidad puede ser de hasta $3,500 MXN anuales en multas por deslumbramiento, ya que muchos kits no están certificados. En conclusión, los LED no son pobres en la lluvia, pero requieren una elección adecuada y un uso correcto de las luces adicionales.

Yo manejo un Versa 2023 con faros LED de fábrica y la verdad, en temporada de lluvia en CDMX no he tenido problemas graves. Lo que sí noté es que en la Autopista México–Puebla con neblina espesa, tuve que bajar la velocidad y prender las antiniebla. El rendimiento no es malo, pero hay que saber usarlas. Los faros LED no son malos bajo la lluvia, solo requieren ajustar la velocidad y activar las antiniebla.

Como taxista que recorre Circuito Interior y Periférico todos los días, te digo que los de mi Chevrolet Onix 2024 se comportan bien en lluvia ligera, pero en aguaceros fuertes con encharcamientos, la luz blanca se refleja mucho en el pavimento mojado. Prefiero los halógenos para temporada de lluvias, pero si ya tienes LED, mantén limpias las ópticas y usa las antiniebla. La clave está en los faros antiniebla, no en los principales.


