
El Número de Identificación Vehicular (VIN) en un vehículo vendido en México lo puedes encontrar en al menos cinco ubicaciones clave: en el tablero del lado del conductor, visible a través del parabrisas; en la placa o etiqueta metálica fijada en el pilar de la puerta del conductor; en la parte frontal del bloque del motor; en la tarjeta de circulación expedida por la SEMOVI CDMX o el estado correspondiente; y en la factura original o el contrato de compraventa. La PROFECO recomienda verificar que el VIN del vehículo coincida en todos estos puntos al momento de la compra para evitar fraudes. El VIN es único para cada vehículo y tiene 17 caracteres. Por ejemplo, los primeros tres dígitos indican el país de fabricación (como 1 para Estados Unidos, 3 para México o J para Japón), el fabricante y el tipo de vehículo. El décimo carácter identifica el año modelo, y el undécimo, la planta de ensamblaje. Con base en datos de la SICT, el VIN permite rastrear el historial de un vehículo, incluyendo accidentes mayores, robos y retiros del mercado. Si un auto tiene un VIN dañado o ilegible, el costo de verificación por parte de un perito puede superar los $1,500 MXN, y en algunos estados como el Estado de México, la verificación vehicular no puede completarse si el VIN no es legible, generando multas por tenencia. El costo de una verificación de VIN en plataformas como el REPUVE (Registro Público Vehicular) es de $0 MXN, pero el trámite puede tardar hasta 72 horas. Para un comprador de un seminuevo, revisar el VIN es el paso más barato y rápido para evitar problemas legales y financieros.
| Ubicación del VIN | Descripción |
|---|---|
| Tablero (lado conductor) | Visible desde el exterior del parabrisas |
| Pilar de la puerta del conductor | Placa metálica que suele incluir también la presión de llantas |
| Bloque del motor | Grabado o en una etiqueta, visible al abrir el cofre |
| Tarjeta de circulación | Documento oficial emitido por la autoridad de tránsito estatal |
| Factura original | Documento de compra que acredita la propiedad |

Lo más práctico que he visto en los lotes de autos usados en CDMX es que el VIN está en el tablero del lado del conductor, justo donde se ve desde afuera. Si no coincide con el de la tarjeta de circulación, mejor no compres. En un Versa 2020 que revisé, el VIN estaba claramente grabado en el bloque del motor.

En mi taller en la Colonia del Valle, siempre reviso el VIN antes de meter un coche a servicio. Un cliente llegó con un Jetta 2019 que tenía el VIN raspado en el pilar de la puerta del conductor, y resultó que el motor no era el original. La diferencia de precio entre un motor de agencia y uno de deshuesadero puede ser de $25,000 MXN, y todo se aclara con el VIN.

Cuando compré mi K3 2023, verifiqué el VIN en el tablero y en la factura, y todo coincidió. En el estado de Nuevo León, la verificación vehicular exige que el VIN esté legible y sin modificaciones. Un cuate en Monterrey perdió su placas por no revisar esto a tiempo.

Para un seguro de auto en México, el VIN es clave. Una vez, un cliente de DiDi con un Onix chocado no pudo cobrar su seguro porque el VIN del motor no coincidía con el de la factura. El costo de un peritaje para corregir eso fue de más de $3,000 MXN. Siempre revisa el VIN antes de comprar un auto usado.


