
En el contexto mexicano actual, como el timbreo de datos para teléfonos fijos, el cobrador externo puerta a puerta para servicios básicos, el operador de máquina de escribir en oficinas gubernamentales, el vendedor de enciclopedias a domicilio y el conductor de reparto lechero a gran escala han desaparecido o son extremadamente raros. La popularización de los smartphones, la banca móvil, la digitalización de trámites, el acceso a internet y los cambios en la distribución minorista los han vuelto obsoletos. Un análisis de ofertas en OCCMundial y Computrabajo para 2024 no muestra vacantes para estos roles, confirmando su extinción en el mercado formal. La transformación es clara: donde antes se necesitaba un cobrador, ahora hay una app de pago; donde había un timbreo, hay bases de datos digitales del INEGI. El salario de estos oficios, que rondaba entre $1,500 y $3,000 MXN mensuales (brutos) en los años 90, ajustado por inflación, estaría muy por debajo del salario mínimo profesional actual, lo que también explica la migración laboral hacia sectores como los centros de contacto, la logística de e-commerce o el soporte técnico digital, donde las habilidades demandadas son completamente distintas.

Yo trabajé hace unos 15 años como "timbreo" para una empresa en Guadalajara, iba casa por casa actualizando directorios telefónicos. Ganaba a comisión, como $100 pesos por cada manzana completada, pero era un sueldo muy variable, a veces no sacaba ni para el camión. Con la llegada de los celulares y la protección de datos, el trabajo se acabó. Muchos compañeros terminaron yendo a call centers, que era lo más parecido que encontraron, aunque ahí te pagan un sueldo base fijo más bonos. La verdad, extraño la libertad de estar en la calle, no encerrado en un cubículo contestando llamadas todo el día, pero al menos en el call center tengo prestaciones de ley, IMSS y eso, cosa que antes ni de chiste.

En las tiendas departamentales de la CDMX, el puesto de "cajero calculador" que usaba máquina registradora mecánica ya no existe. Ahora los cajeros son "asociados de venta" que operan sistemas POS computarizados, manejan inventario digital y hasta de crédito. El cambio no fue solo de herramienta: antes contrataban con pago quincenal fijo; ahora, en muchas cadenas, el sueldo tiene una parte variable por metas de venta y membresías. Si no las cumples, tu ingreso neto puede bajar bastante.

Mi abuelo fue lechero en León por décadas, repartía en carro de caballo y luego en una camioneta. El sueldo era semanal y a veces le daban producto en lugar de dinero. Ese modelo se hundió con la pasteurización industrial y los supermercados. Hoy, un trabajo análogo sería el de chofer repartidor para una app de delivery o una tienda de abarrotes en línea. La diferencia es abismal: ahora es por plataforma, sin contrato fijo, pagado por entrega realizada, sin social propia y con todos los gastos del vehículo a tu cargo. Si bien el ingreso diario puede parecer alto en un buen día, a fin de mes, descontando gasolina, mantenimiento y sin ahorro para el retiro en tu AFORE, el beneficio real es incierto. El Consejo de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) ha discutido la regulación de estos esquemas, pero aún no hay claridad para estos nuevos "repartidores digitales".

En las oficinas, el rol de "mensajero interno" que llevaba documentos físicos entre pisos o edificios ha sido reemplazado por el correo electrónico, Slack y las firmas digitales del SAT. Las empresas, especialmente en Monterrey y Querétaro, ya no contratan para eso. Esa función la absorbió el personal administrativo o simplemente desapareció. Si ves una vacante de "auxiliar administrativo", piden que sepas manejar suites de oficina en la nube y sistemas de , no llevar sobres.


