
Sí, dormir en un auto con las ventanas cerradas puede causar falta de oxígeno, sobre todo si el motor está apagado y no hay ventilación. El volumen de aire dentro de un vehículo típico como un Versa o un Chevrolet Aveo ronda los 3,000 litros. Una persona en reposo consume aproximadamente 0.5 litros de oxígeno por minuto. Con cuatro personas dentro, el oxígeno disponible se agota en menos de 3 horas, y los niveles de CO₂ se elevan lo suficiente para provocar dolor de cabeza, somnolencia y mareo. Pero el riesgo más grave es cuando el motor está encendido: el sistema de climatización puede recircular gases de escape y generar monóxido de carbono. Según un estudio de la PROFECO (Procuraduría Federal del Consumidor) sobre calidad del aire en cabinados de autos compactos, después de 20 minutos con el aire acondicionado en modo recirculación y ventanas cerradas, la concentración de CO supera los 50 ppm, límite considerado peligroso para exposición prolongada. La SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) también recomienda en su guía de seguridad vial no dormir con el motor encendido en espacios cerrados o semicerrados.
Para darte una idea del costo de un descuido: si usas gasolina Magna 87 octanos y dejas el motor encendido 8 horas para mantener el aire acondicionado mientras duermes, el consumo en ralentí de un motor 1.6L ronda 1.2 litros por hora, lo que suma casi 10 litros de gasolina, unos $220 MXN por noche, sin contar el desgaste del motor y el riesgo de intoxicación. En México, ver casos de personas que duermen en la cajuela de un taxi o en un auto estacionado en la Central de Autobuses de CDMX no es raro, y cada año hay reportes de intoxicaciones fatales. La recomendación es clara: si vas a dormir dentro del auto, abre al menos una ventana 2 a 3 centímetros, o mejor, estaciona en un lugar ventilado y apaga el motor.

Yo tengo un March 2018 y una vez me tocó quedarme a dormir en el Periférico por un accidente. Cerré todo y encendí el aire. A los 40 minutos ya me sentía marcado, como si hubiera tomado. Desde entonces, aunque sea un dedo de ventana abierto, nunca más. El oxígeno se acaba rápido, créeme. Si el carro está apagado y sin ventilación, en menos de 2 horas ya estás respirando tu propio aire viciado.

Como mecánico en un taller de la Benito Juárez, he visto varios casos de clientes que llegan con dolor de cabeza crónico después de dormir en el coche mientras esperan algo. Lo que pasa es que el sistema de recirculación del aire acondicionado, si está cerrado, no renueva el oxígeno, y el motor en ralentí acumula CO. Si el auto es un Jetta o un Virtus con el filtro de cabina sucio, el problema se duplica. Siempre les digo: bajar la ventana unos 5 cm, o poner el aire en modo exterior.

Cuando manejo Uber en Guadalajara, a veces los pasajeros se quedan dormidos en el asiento trasero con las ventanas arriba. Les pido que abran un poco, porque con el calor y el tráfico de la Avenida López Mateos, el aire se vuelve pesado. Una vez un pasajero se desmayó a los 15 minutos de viaje; lo llevamos a la y el doctor dijo que fue falta de oxígeno por el ambiente cerrado.

En el lote de seminuevos donde trabajo en Monterrey, cada semana nos llegan autos con olor a humedad y rastros de que alguien durmió adentro. Lo peor es cuando traen el motor encendido en un garaje cerrado. El año pasado un cliente casi se intoxica con un Spark 2020. Mi consejo: si vas a acampar en el coche en la carretera, abre la ventana del lado opuesto al viento, y nunca uses el aire acondicionado en modo recirculación más de 20 minutos.


