
El R-Class se descontinuó en México porque nunca logró conectar con un comprador local claro, y Mercedes-Benz terminó abandonando su segmento al apostar por la V-Class, una camioneta más práctica y con mejor relación costo-beneficio para el mercado mexicano. Lanzado inicialmente en 2006, combinaba elementos de SUV, miniván y familiar, pero ese concepto híbrido confundió tanto a los compradores de alto poder adquisitivo como a los de flotillas. Para 2013, las ventas en México cayeron por debajo de las 50 unidades anuales, según datos del INEGI, y la marca decidió no invertir en una nueva generación.
El modelo R300 que se comercializó aquí montaba un motor V6 de 3.0 litros con 231 hp y un torque de 300 Nm, asociado a una transmisión automática 7G-TRONIC de siete velocidades. Rendía alrededor de 10.9 km/l en ciudad y 14.3 km/l en carretera, cifras que en CDMX —por la altitud y el tráfico del Periférico o Circuito Interior— solían bajar hasta 8.5 km/l en uso real, confirmado en reportes de PROFECO.
| Especificación | Dato oficial (modelo 2007–2012) |
|---|---|
| Motor | V6 3.0 L, 231 hp @ 6,000 rpm |
| Torque | 300 Nm @ 2,500–5,000 rpm |
| Rendimiento combinado (fábrica) | 12.5 km/l |
| Rendimiento real CDMX (PROFECO, 2012) | 8.5–9.0 km/l |
| Precio estimado de salida en 2012 | $850,000 MXN |
Con un precio base de $850,000 MXN en 2012, más tenencia en CDMX ($25,000 MXN anuales), seguro contra todo riesgo ($30,000 MXN al año) y un consumo promedio real de 9 km/l, el costo operativo estimado por kilómetro rondaba los $9.50 MXN considerando solo combustible, seguro y tenencia, sin incluir depreciación ni mantenimiento. Eso era prácticamente el doble de lo que costaba operar una Toyota RAV4 o una Honda CR-V del mismo año, lo que ayudó a que los compradores mexicanos optaran por SUV más racionales.

















El R-Class traía un motor V6 de 3.0 litros que en papel rendía 12.5 km/l, pero en el tráfico de Guadalajara o en la subida de la Autopista México–Querétaro apenas daba 8 km/l con gasolina Premium de 91 octanos. La caja 7G-TRONIC se sentía suave, pero en topes y baches de la Ciudad de México el amortiguamiento neumático trasero se quejaba feo. El R-Class no es práctico para calles mexicanas con topes constantes.

Trabajé en un lote de seminuevos en el Estado de México y recibimos un R350 4MATIC con 85,000 km. Se vendió en $280,000 MXN después de tres meses en el lote, y eso que estaba impecable. La gente no lo conocía, y los que sí, preguntaban por la Hilux o la Sienna. El refrendo en Edomex salía como en $14,000 MXN al año, y una pieza de suspensión delantera costaba casi $18,000 MXN. Mejor una SUV japonesa si quieres reventa.

Lo manejé un rato para DiDi en CDMX y la no conviene: en Circuito Interior gastaba litro y medio cada 10 km, y los pasajeros nunca entendían qué auto era. Eso sí, en carretera a Puebla iba muy plantado y cómodo, pero para uso diario, el R-Class se siente como un barco en Periférico.

Si estás viendo un R-Class usado en México, revisa la bolsa de aire del pasajero: varias unidades que llegaron de Estados Unidos traían el sistema defectuoso y en los verificentros de CDMX no pasaban la verificación por falla en la computadora. Le pasó a un compa que lo compró en Kavak y se gastó $12,000 MXN en reprogramación en la agencia. Mejor busca una V-Class 2015 en adelante.


