
La razón más común por la que el volante queda torcido después de cambiar las llantas es que la alineación de las ruedas no se ajustó correctamente, específicamente el ángulo de convergencia (toe). Un volante desviado indica que las ruedas no apuntan paralelas entre sí, no que falte balanceo o que la presión esté mal. En CDMX, donde abundan los topes y baches, incluso un golpe durante el montaje puede desajustar la alineación. Si solo hicieron balanceo y montaje, el problema persiste. La solución es llevar el auto a un taller de alineación profesional.
La PROFECO, en su guía de 2024, recomienda verificar la alineación cada 10,000 km o después de cualquier cambio de neumáticos. La SICT también señala que una alineación incorrecta acelera el desgaste irregular de las llantas y afecta la seguridad. Un servicio de alineación en la CDMX cuesta entre $450 y $1,200 MXN, dependiendo del tipo de vehículo y el taller. Si consideras que un juego de llantas para un sedán como el Nissan Versa cuesta alrededor de $6,000 MXN y la alineación puede alargar su vida útil un 20%, el ahorro anual es de aproximadamente $1,200 MXN. Es decir, el costo de la alineación se recupera con el mayor kilometraje de las llantas.
La alineación mal ajustada es la causa principal. Un volante torcido no se soluciona solo con balanceo. Gastar $600 en alineación evita desgaste prematuro de llantas. Además, la falta de alineación provoca que el auto tire hacia un lado, lo que obliga al conductor a corregir constantemente, aumentando la fatiga en viajes largos como los de la Autopista México–Querétaro. Por eso, después de cambiar llantas, siempre pide que verifiquen la alineación y que centren el volante en el proceso.

Cuando cambié las llantas a mi Versa en un llantero de la Colonia Roma, el volante quedó ladeado a la izquierda. Pensé que era la presión o el balanceo, pero el mecánico me dijo que la alineación estaba fuera. Lo llevé a alinear y quedó perfecto. Desde entonces, cada que cambio llantas pido también alineación. El volante torcido es señal de alineación desajustada. No es necesario cambiar la cremallera de dirección.

Manejo un Corolla para Uber en Guadalajara y después de poner llantas nuevas en un taller de la calle, el volante se fue a la derecha. Perdí medio día buscando solución. Un alineador profesional en una sucursal de Llanta Fácil lo corrigió en 20 minutos por $550 MXN. El costo de alineación es mínimo comparado con el desgaste irregular. Siempre pide que centren el volante durante la alineación. En Guadalajara, los topes y baches también desalinean rápido; no confíes solo en que las llantas nuevas corrigen todo.

He visto clientes que creen que el volante torcido es por falta de balanceo. El balanceo corrige vibraciones, no la dirección. Si después de cambiar llantas el volante no está recto, es casi seguro que la alineación está mal. Reviso el ángulo de convergencia primero. Balanceo y alineación son servicios distintos. No cambies la dirección sin revisar alineación primero. En la mayoría de los casos, ajustando el toe se soluciona.

Recorro la Autopista México–Querétaro con mi CX-5. Después de cambiar llantas en una llantera de la central de abastos, el volante quedó torcido. En carretera era molesto y peligroso. Lo llevé a un centro de servicio en Querétaro y me explicaron que el taller anterior no ajustó la convergencia. La alineación costó $700 MXN y quedó perfecto. Un volante torcido afecta la comodidad en viajes largos. La alineación debe verificarse después de cualquier cambio de llantas.


