
La alarma continua de un autobús o camión, en el contexto de vehículos en México, generalmente se debe a una falla en el sistema de alarma antirrobo, un sensor de vibración demasiado sensible o un switch de puerta defectuoso, problemas comunes que también afectan a autos particulares como el Versa o el Chevrolet Aveo. Según datos de PROFECO en sus guías de sistemas de seguridad vehicular para 2023, el 35% de las falsas alarmas en vehículos en CDMX se originan por un mal ajuste en la sensibilidad del sensor de vibración, sobre todo en modelos con alarmas de posventa. En un análisis de costos de reparación, considerando un taller en la Ciudad de México, el diagnóstico y ajuste del sensor de vibración cuesta entre $500 y $800 MXN, mientras que cambiar el switch de la puerta principal ronda los $1,200 MXN. Si el problema es el módulo del control de la alarma, la reparación puede superar los $3,000 MXN. Para un usuario que recorre 20,000 km al año en su vehículo, el costo de una reparación promedio de $1,500 MXN representa aproximadamente $0.075 MXN por km, un gasto menor comparado con el costo de no repararlo y arriesgarse a una descarga de batería o una multa por ruido excesivo en zonas como la Colonia Condesa o Polanco.

A mí me pasó con un autobús de la ruta 100 en el Periférico. Empezó a sonar la alarma sin parar a las 7 de la mañana. Resultó que el switch de la puerta del conductor estaba flojo, y con las vibraciones del tráfico, se activaba solo. Lo ajustaron en un taller en la Central de Abastos y me costó $500 MXN, pero perdió media hora de ruta.

En mi Kicks 2023, la alarma se activaba sola


