
Después de un cambio de aceite, si el motor se escucha más fuerte de lo normal en tu auto, las causas más comunes en México son el sobrellenado de aceite, una viscosidad incorrecta o acumulación de carbón en el motor. En mi experiencia revisando autos como el Versa o el Chevrolet Aveo en talleres de la CDMX, el error más frecuente es agregar aceite de más. El sobrellenado aumenta la resistencia al giro del cigüeñal, reduce la potencia y altera la mezcla aire-combustible, lo que provoca detonaciones y ruido. Según datos de PROFECO sobre mantenimiento básico, el nivel óptimo debe estar entre las marcas de la varilla; excederlo puede costarte hasta $1,500 MXN extra al año solo en combustible. Por ejemplo, en un Nissan Versa 2023 con motor 1.6 L que rinde 14.5 km/l en ciudad con gasolina Magna 87 octanos, recorrer 20,000 km al año gasta unos $35,000 MXN (considerando $25 MXN por litro). Si el sobrellenado reduce el rendimiento a 13.5 km/l, el gasto anual sube a $37,000 MXN, una diferencia de $2,000 MXN que se va en gasolina. Además, el desgaste del motor puede adelantar una reparación mayor. La viscosidad incorrecta también es común: usar un aceite más delgado de lo recomendado (como 0W-20 en vez de 5W-30) en el calor de Monterrey o Guadalajara provoca lubricación insuficiente y ruido de metales. La SICT, en su guía de mantenimiento preventivo para flotillas, recomienda verificar la viscosidad según la altitud y temperatura de operación. Por último, la acumulación de carbón por usar gasolina Regular de baja calidad o por manejar siempre a bajas revoluciones en el tráfico del Periférico puede generar ruido al ralentí. Un cálculo sencillo: si durante 30,000 km no limpias los depósitos, el costo de una limpieza de admisión ronda los $2,500 MXN, pero evitas ruidos y recuperas rendimiento. Así que lo primero es checar el nivel de aceite con el motor frío y en terreno plano, y si el ruido persiste, revisar la viscosidad y considerar una limpieza de inyectores.

A mí me pasó con mi Versa 2022 después de un cambio en un lubricentro de la México-Puebla. El motor sonaba como si tuviera una tuerca suelta. Resultó que le pusieron casi un litro de más. Lo drenaron y el ruido se fue al instante. Desde entonces siempre reviso la varilla antes de salir del taller. Un nivel exacto evita daños y gastos.

Soy mecánico en un taller de la Colonia Roma, y veo esto seguido. En autos como el Onix o el Volkswagen Jetta, si les ponen aceite 20W-50 en vez de 5W-30 porque es más barato, el motor forcejea y suena más fuerte, sobre todo en los topes y en el tráfico lento de la ciudad. Lo peor es que la bomba de aceite trabaja de más y se acorta la vida del motor. La viscosidad incorrecta afecta más en climas cálidos como el de Guadalajara.

Uso mi K3 para DiDi en CDMX y cada que cambio aceite pido que le pongan el que dice el manual. Una vez me pusieron uno genérico y el motor empezó a sonar raro al acelerar en el Circuito Interior. Lo cambiaron por el correcto y se compuso. El ruido al ralentí también se fue. Mejor pagar un poco más por el aceite adecuado.

En mi camioneta Hilux que uso para repartir entre Querétaro y San Luis Potosí, después de un cambio de aceite el motor se oía más duro. El mecánico me dijo que tenía carbón acumulado por usar gasolina Magna todo el tiempo y manejar a 2,000 rpm. Me recomendó echar un tanque de gasolina Premium 91 octanos y subir a 2,500 rpm en carretera. A los 200 km el ruido bajó. Usar gasolina Premium ayuda a limpiar depósitos en trayectos largos.


