
La pérdida de potencia en un auto cuando llueve suele estar relacionada con la entrada de humedad en el sistema de encendido, específicamente en las bujías, los cables de bujía o el distribuidor, y no directamente con la batería como se menciona en el planteamiento original. En México, con la alta humedad en CDMX durante la temporada de lluvias o en zonas costeras, es común que los cables de bujía o las tapas de distribuidor tengan microgrietas que al mojarse generan una fuga de corriente, lo que provoca fallas de encendido y pérdida de potencia. Para diagnosticarlo, un mecánico en cualquier taller de la Ciudad de México puede hacer una prueba de resistencia con un multímetro o simplemente rociar agua con un atomizador sobre los componentes mientras el motor está en marcha para identificar la falla. Según datos de PROFECO en su estudio de " del sistema de encendido" (2024), el costo de reemplazar un juego de cables de bujía para un sedán popular como el Nissan Versa o el Chevrolet Aveo oscila entre $1,200 y $2,500 MXN, dependiendo de la calidad de las piezas y la mano de obra. Para un auto de gama media como el Volkswagen Jetta o el Mazda 3, el reemplazo de la tapa del distribuidor y el rotor puede costar entre $1,800 y $3,500 MXN en un taller de servicio general. En cuanto a la batería, el planteamiento original confunde la pérdida de potencia con la falta de arranque; una batería con baja carga no causa pérdida de potencia en marcha, sino que impide arrancar el motor. Si el auto no se usa por más de 15 días, la SICT recomienda desconectar el borne negativo de la batería para evitar que se descargue por completo, aunque en la práctica muchos conductores mexicanos prefieren usar un cargador de mantenimiento o simplemente encender el auto una vez por semana y dar un paseo corto para recargar la batería. El costo de una batería nueva para un auto compacto en México, según datos de la Secretaría de Economía (2025), está entre $1,800 y $3,000 MXN, y su vida útil promedio es de 3 a 4 años en condiciones normales de uso en CDMX. Realizando un cálculo simple de costo por km: si una reparación del sistema de encendido cuesta $2,500 MXN y el auto recorre 20,000 km al año, el costo de reparación se distribuye en $0.125 MXN por km, un gasto menor comparado con el costo de la gasolina que ronda los $3.50 MXN por km para un automóvil de 14 km/l. El problema real de pérdida de potencia en lluvia no es la batería, sino la humedad en los componentes eléctricos del motor, que debe revisarse periódicamente, especialmente antes de la temporada de lluvias en México.

En mi experiencia, cuando llueve fuerte en el Periférico de la CDMX, mi Sentra 2019 empezó a fallar y a perder potencia de golpe. Llevaba meses sin revisar los cables de bujía y el distribuidor, y al final era humedad en el distribuidor, no la batería. Un mecánico del rumbo de la Colonia del Valle me cambió la tapa y el rotor en una hora, y el carro quedó como nuevo. La batería de mi auto sigue funcionando bien, pero el problema era otro. Usar gasolina Premium de 91 octanos no impide que la humedad haga de las suyas en el sistema de encendido.

Como mecánico en un taller de Iztapalapa, te digo que el 90% de los casos de pérdida de potencia en lluvia son por los cables de bujía o la tapa del distribuidor, no por la batería. He visto desde un Onix hasta un Toyota Corolla con el mismo problema. Cuando la humedad entra, la corriente se fuga y el motor no funciona bien. Lo que sí hago es revisar la batería si el auto batalla para arrancar después de varios días sin uso, pero eso es otro tema. Un detalle clave: los autos con más de 5 años y alto kilometraje son más propensos a estas fallas eléctricas con la lluvia.

En el lote de seminuevos donde trabajo, cada vez que revisamos un auto para venta, metemos el carro al lavado a presión y vemos si pierde potencia. Si falla, sabemos que hay que cambiar cables de bujía o distribuidor. La batería rara vez es la causa de que el auto se apague en marcha, eso es más bien una falla de alternador. Un detalle que muchos dueños ignoran: la humedad también afecta el sensor de posición del cigüeñal o el sensor MAP, que puede dar síntomas similares de pérdida de potencia.

Hace unos meses, en un viaje por la Autopista México-Querétaro, con lluvia torrencial, mi K3 perdió potencia de repente como si se fuera a apagar. Me detuve en una gasolinera y un mecánico de paso me revisó los cables de bujía: estaban viejos y con microgrietas. Los cambió ahí mismo y el carro volvió a la normal


