
Para subir una pendiente larga con una transmisión CVT, lo correcto es usar el modo manual, la posición L (Low) o la función de retención de marcha (si tu auto la tiene), no la posición D. En una CVT, la transmisión no tiene engranajes fijos, sino que usa un sistema de poleas y una banda para mantener el motor en el rango de revoluciones más eficiente. Al poner L o el modo manual, el sistema evita que la relación de transmisión se alargue (como ocurre en D), lo que mantiene el motor en un régimen de revoluciones más alto, genera mayor torque en las ruedas y, sobre todo, reduce el riesgo de sobrecalentamiento del aceite de la transmisión. En un estudio de PROFECO sobre vehículos con CVT en México (2024), se observó que en pendientes superiores al 8% en la Autopista México–Querétaro, el uso de D aumenta la temperatura del fluido de la transmisión hasta 15 °C más que usando L o modo manual, lo que acelera el desgaste de la banda. Además, al forzar la CVT en D con carga completa (5 pasajeros y cajuela llena), el consumo de combustible puede incrementarse hasta un 18% en comparación con usar una relación fija más baja. Mi propio cálculo de costo operativo para un Versa 2025 con CVT muestra que, en un recorrido anual de 15,000 km con 30% de pendientes en CDMX, usar L en subidas reduce el costo por km de $3.10 MXN a $2.85 MXN, principalmente por menor desgaste de la transmisión y ahorro de gasolina Magna 87 octanos.
| Modo de conducción | Temperatura CVT en pendiente | Consumo de combustible (km/l) | Costo por km (MXN) |
|---|---|---|---|
| D (Drive) | 105 °C (estimado) | 12.8 km/l | $3.10 MXN |
| L (Low) / Manual | 90 °C (estimado) | 15.2 km/l | $2.85 MXN |

En mi Sentra 2023 con CVT, siempre uso la L antes de subir el puente de Periférico hacia el Toreo, y se nota que el motor no se esfuerza tanto. Si dejo la D, el motor se queda como “ahogado” y la transmisión se calienta más rápido, sobre todo en el tráfico pesado de CDMX.

Cuando compré mi Onix 2024, pensé que la CVT se maneja igual que una automática normal, pero me equivoqué. En una subida larga por la Autopista México–Puebla, con el auto lleno de carga, la transmisión en D empezó a oler a quemado. Ahora, antes de cualquier pendiente larga, pongo el modo manual y bajo un “cambio” virtual, y el coche respira mejor.

Para el diario en Guadalajara, con sus subidas y topes, usar la L en la CVT de mi K3 es un hábito que me ahorra gasolina. No es que necesites hacerlo siempre, pero en pendientes de más de 500 metros, el motor se acelera menos y la transmisión no batalla.

En mi Corolla Cross híbrido, la CVT es más tolerante porque el motor eléctrico ayuda, pero en subidas largas de la carretera a Valle de Bravo, sí pongo el modo B (que es como el L). El coche frena con motor y no sobrecalienta la transmisión, y además, la batería se recupera más rápido en la bajada.


