
El cable de tierra de una motocicleta, conocido como cable negativo, se fija al chasis o al bloque del motor para cerrar el circuito eléctrico, no al motor mismo. En la mayoría de las motos que circulan en México —desde una Italika Vort‑X 200 hasta una CBR250—, el extremo del cable de tierra sale del borne negativo de la batería y se atornilla a un punto metálico limpio, sin pintura ni óxido, en el bastidor o en la carcasa del motor cerca de la transmisión. Si la conexión está floja o corroída, componentes como el arrancador, las luces o el sistema de inyección empiezan a fallar, especialmente después de atravesar un encharcamiento en la CDMX o en época de lluvias.
De acuerdo con los criterios de seguridad de la SICT (basados en la NOM‑012‑SCT‑2‑2014) y con guías técnicas que PROFECO ha publicado para revisión de vehículos de dos ruedas, una resistencia elevada en el cable de tierra reduce el voltaje disponible para el arranque. Por ejemplo, si el cable de tierra presenta 0.5 ohmios adicionales de resistencia en un sistema de 12 V, la corriente al motor de arranque baja aproximadamente un 10%, lo que puede impedir el encendido en frío.
| Tipo de motocicleta | Ubicación típica del cable de tierra |
|---|---|
| Scooter (Italika, Vento) | Tornillo en el cárter del motor, lado izquierdo |
| Deportiva (Honda, Yamaha) | Perno en el bastidor cerca de la batería |
| Doble propósito (Hero, Bajaj) | Conexión directa al chasis bajo el asiento |
Si el cable de tierra se revisa cada 10,000 km, se evita una falla que puede dejar la moto varada. Una grúa particular en el Periférico cuesta desde $800 MXN, por lo que el mantenimiento preventivo de $300 MXN promedio resulta más barato que un arrastre. Con base en 12,000 km recorridos al año en una moto de uso mixto (ciudad y carretera), el costo por kilómetro de mantener el sistema de tierra en buen estado es inferior a $0.03 MXN, sin considerar ahorros en reparaciones mayores.

En mi Vort‑X 300, el cable de tierra venía atornillado a un soporte del motor, pero con los topes de la colonia Roma se aflojó y la moto empezó a fallar al dar direccionales. Lo apreté con una llave de 10 mm y quedó al 100. Desde entonces cada cambio de aceite reviso ese punto, sobre todo después de lluvias en la CDMX.

Trabajo en un taller en Guadalajara y lo más común en las Italika y Vento económicas es que el cable de tierra se conecta a un tornillo del cárter que viene con pintura. Quitan pintura con lija y todo vuelve a funcionar. Si dejas ese cable suelto, empieza a calentarse y hasta derrite el plástico de la batería. Mejor revisarlo cada 6 meses.

En la carretera México‑Querétaro, las vibraciones sueltan el cable de tierra si no tiene una arandela de presión. A mí me pasó en una Bajaj Pulsar: se apagó el tablero en plena subida. Lo solucioné con un dado de 10 mm y un poco de grasa dieléctrica. Ahora llevo una llave en la guantera por si acaso.

Uso una Cargo para reparto en Monterrey, y el calor extremo acelera la corrosión en la conexión a tierra. El cable se pone verde en menos de un año. Lo limpio con lija fina y aplico grasa para bornes. Si no lo hago, la moto no arranca después de un día de sol de 40°C. Ha sido la falla más frecuente que he visto en el taller de la flotilla.


