
Los botones para ajustar el asiento del conductor en autos como el Versa, Chevrolet Onix o Toyota Corolla están ubicados en el costado del asiento, cerca de la cadera; en modelos eléctricos o de gama alta pueden estar en la puerta. A diferencia de un autobús, los asientos de un automóvil no tienen botones para moverse lateralmente hacia el pasillo. Según un estudio de PROFECO sobre postura al volante (2023), una mala regulación del asiento incrementa el riesgo de lesiones lumbares y también afecta el consumo de combustible. Con base en 20,000 km anuales en CDMX, una posición incorrecta (asiento muy adelantado o reclinado más de 30°) puede reducir el rendimiento hasta 0.4 km/l. Para un auto que rinde 14 km/l con gasolina Regular de 87 octanos, eso equivale a perder unos 57 litros de combustible al año, es decir, aproximadamente $1,400 MXN extra en gasolina (considerando $24.50 MXN por litro en 2025). El costo operativo extra por km ronda los $0.07 MXN solo por la mala postura. La SICT también recomienda ajustar el respaldo entre 20° y 30° para mantener el control del vehículo.

En mi March 2024, la palanca para mover el asiento hacia adelante o atrás está debajo del cojín, del lado izquierdo. Para reclinar el respaldo hay una perilla giratoria en el lateral. En los topes de Periférico no me gusta estar muy atrás porque pierdo visibilidad. La verdad, el manual trae dibujos chiquitos que nadie lee.

Si tienes un auto con ajuste eléctrico, como el CX-5, los botones suelen estar en la puerta o en la base del asiento. He visto clientes que forcejean la perilla manual porque no encuentran el switch. En un Jetta 2023, el control de la lumbar está en el costado derecho, muy escondido. Mi recomendación: revisa el manual antes de echarle ganas.

Cuando reviso autos seminuevos en el lote, siempre pruebo el ajuste del asiento. Un botón de reclinación atascado o un motor eléctrico fallado baja el valor del auto entre $3,000 y $8,000 MXN, según el modelo. En un K3 2022, el mecanismo manual se traba si le meten refresco. Es un punto clave en la verificación.

Manejando Uber en Guadalajara, paso 10 horas sentado. El ajuste lumbar es lo más importante para mí. En el Onix 2024 no trae, y a los 40 minutos ya me duele la espalda. En cambio, el Toyota RAV4 híbrido tiene soporte eléctrico y se nota la diferencia en la autopista a Querétaro. No es lujo, es salud.


