
Cars se produce en el Reino Unido, específicamente en Hethel, Norfolk, Inglaterra, donde la compañía fabrica autos deportivos de alto rendimiento conocidos por su chasis ligero y manejo preciso. Aunque no es un modelo de producción masiva como un Nissan Versa o un Chevrolet Onix, su presencia en México es limitada pero relevante para entusiastas que buscan un vehículo de colección con ingeniería británica. Según datos de la Secretaría de Economía y el INEGI hasta 2024, las importaciones de autos Lotus en México representan menos del 0.01% del total de vehículos de lujo, con un precio estimado de $1,800,000 MXN a $3,500,000 MXN dependiendo del modelo y año, sin incluir impuestos de importación y tenencia que varían por estado, como en CDMX o Nuevo León.
Para el propietario mexicano, el costo de propiedad de un Lotus incluye gasolina Premium de 91 octanos, con un rendimiento aproximado de 12 a 14 km/l en carretera y 8 a 10 km/l en ciudad, según datos de PROFECO sobre vehículos deportivos de alta cilindrada. La potencia oscila entre 160 hp y 400 hp, con torque de 180 a 420 Nm, pero el mantenimiento especializado solo está disponible en talleres autorizados en CDMX y Monterrey, lo que puede incrementar el costo anual de operación. Un cálculo simple: con un precio de $2,500,000 MXN, 15,000 km al año, gasolina Premium a $24 MXN por litro, seguro de $60,000 MXN y mantenimiento de $30,000 MXN, el costo por kilómetro ronda los $15 MXN, sin incluir depreciación, que en un Lotus puede ser del 20% al 30% en los primeros tres años.
Rendimiento de combustible: 12 a 14 km/l en carretera Potencia máxima: 160 hp a 400 hp Torque: 180 a 420 Nm Costo por kilómetro estimado: $15 MXN (sin depreciación)

Comprar un en México no es como estacionar un March o un Jetta; las refacciones llegan por pedido desde Inglaterra y tardan semanas. En mi experiencia con un cliente en Polanco, el seguro de cobertura amplia costó $68,000 MXN al año, más que un auto de lujo alemán. Si no tienes un taller de confianza en CDMX, mejor piénsalo dos veces.

He visto dos Elise en carretera México-Querétaro, y el conductor me comentó que usa gasolina Premium de 91 octanos, pero que en la ciudad el rendimiento baja a 8 km/l por el tráfico del Periférico. Además, las topes son un problema porque el auto es muy bajo; en su colonia tuvo que modificar la entrada de su cochera. Para un uso diario en CDMX, mejor un Toyota RAV4 híbrido.

En un lote de seminuevos en Guadalajara, un Evora 2018 se vendió en $1,200,000 MXN, pero el comprador pagó $90,000 MXN de tenencia y verificación en Jalisco. La verificación vehicular es un tema aparte porque no cumple con NOM-EM-001-SEMARNAT-2023 para CDMX, así que solo puede circular en estados sin restricción.

Si eres coleccionista, un es una joya, pero en México la red de servicio es casi nula. Conozco a un dueño que llevó su Lotus a un taller de BMW en Monterrey porque el único mecánico certificado está en CDMX. Para un fin de semana en la autopista a Querétaro está bien, pero olvídate de usarlo para ir al súper o en el tráfico de la hora pico.


