
La luz de advertencia ST en el tablero de tu auto indica una falla en el sistema de luces de freno, específicamente que el filamento de una de las bombillas de stop se ha roto o hay un problema en el circuito. En vehículos como el Versa 2024 o el Chevrolet Aveo 2023, este ícono (un foco con las letras ST dentro) se enciende para avisarte que un conductor detrás podría no detectar tu frenado, aumentando el riesgo de alcance. Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su guía de seguridad vehicular 2024, las luces de freno deben revisarse cada 10,000 km o al menos una vez al año. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) establece en la NOM-194-SE-2021 que los vehículos deben contar con tres luces de freno: dos laterales y una central alta.
Si el testigo ST se enciende, verifica primero si las bombillas están fundidas. En CDMX, un cambio de bombilla con mano de obra en taller mecánico cuesta entre $150 y $400 MXN, dependiendo del modelo. Si el problema es el switch del pedal de freno o un fusible, la reparación puede subir a $1,200 MXN. Para ponerlo en perspectiva: si conduces 20,000 km al año y la falla ocurre una vez, el costo promedio de reparación es de $500 MXN, mientras que una multa por circular con luces de freno averiadas en CDMX (Reglamento de Tránsito, 2024) asciende a $2,074 MXN. Es decir, reparar a tiempo te ahorra más de cuatro veces el valor de la multa.
La luz ST no debe ignorarse; incluso si las bombillas están bien, puede tratarse de un relay defectuoso o cableado dañado. En climas húmedos como la costa de Veracruz, la humedad acelera la corrosión en los sockets, lo que también activa la advertencia. Revisar el sistema cada que hagas el cambio de aceite te evita sorpresas en la verificación vehicular o en un operativo de la Guardia Nacional Carreteras.

En mi taller en Iztapalapa, la luz ST aparece casi siempre por una bombilla fundida. Los clientes llegan asustados pensando que es algo del motor, pero con cambiar el foco


