
Si el volante de tu auto se siente más ligero de un lado al conducir, lo primero que debes revisar es la presión de las llantas, porque una diferencia de apenas 2 a 3 PSI entre el neumático izquierdo y derecho puede cambiar la sensación de dirección. En mis años revisando suspensión y dirección en talleres de la CDMX, he visto que muchos casos se resuelven simplemente igualando la presión a lo que indica la calcomanía de la puerta del conductor, no la que viene de fábrica para carga máxima. Si las llantas están bien, el siguiente paso es inspeccionar los amortiguadores: un amortiguador desgastado del lado donde el volante se siente más suelto hace que el auto rebote en topes y baches, y eso se traduce en una dirección desigual. La alineación también es clave, sobre todo si pasas seguido por el Periférico o la Autopista México–Querétaro, porque un desajuste de convergencia puede aligerar un lado. Según datos de PROFECO en su guía de 2024, un desbalance en la dirección no corregido puede aumentar el desgaste de llantas hasta en un 30%, lo que representa un gasto extra de $2,500 a $4,000 MXN por juego cada año si manejas 20,000 km. Si después de estos pasos el problema persiste, toca revisar la cremallera de dirección o la válvula de control: en la Ciudad de México, con sus calles llenas de baches y reductores, las válvulas se desgastan más rápido, y una limpieza o ajuste en un taller especializado cuesta entre $800 y $1,500 MXN. No recomiendo ignorar esta falla porque, además de la incomodidad, puede derivar en una pérdida de control en curvas o al frenar de emergencia.

A mí me pasó con un Versa 2022 que uso para DiDi en Guadalajara. El volante se sentía más suelto del lado derecho, y al principio pensé que era la presión, pero resultó que el amortiguador derecho ya estaba vencido por los topes de la calle y los baches de la Zona Metropolitana. Lo cambié en $1,200 MXN y el volante volvió a la normalidad. Si notas esa sensación, checa primero las llantas y después los amortiguadores, que en México se matan rápido.

Manejando un Jetta 2020 en la autopista México–Puebla, sentí el volante más ligero hacia la izquierda. Lo llevé con un mecánico de confianza y descubrió que la válvula de control de la dirección tenía residuos. La limpiaron y ajustaron en una hora, pagué $900 MXN. Lo bueno es que no tuve que cambiar la cremallera completa, que cuesta como $8,000 MXN. Recomiendo que no dejes pasar este síntoma porque puedes terminar gastando mucho más si se daña el sistema hidráulico.

Cuando compré un seminuevo en Kavak, el volante se sentía más ligero de un lado. Lo llevé a alinear y el problema desapareció. En México, cada que cambias de llantas o pasas por un bache fuerte, la alineación se descompensa. Gasté $500 MXN y quedó perfecto. No hay que asustarse, pero sí revisarlo pronto.

Trabajo en un taller en Monterrey y veo seguido este problema. La causa más común entre los clientes que vienen del área metropolitana es la presión desigual de llantas, pero también he visto casos donde el problema es la cremallera mal ajustada o el líquido de dirección bajo. Un tip: si tu auto es de gasolina Regular y usas Magna 87, el peso del motor puede influir menos que el de la suspensión. Siempre sugiero hacer una inspección completa de dirección y amortiguadores cada 20,000 km, sobre todo si manejas en calles con topes.


