
La diferencia entre una llanta 84t y una 84h está en la velocidad máxima que soportan: la 84t aguanta hasta 190 km/h y la 84h hasta 210 km/h, mientras que el índice de carga es idéntico (84, equivalente a 500 kg por llanta). En México, donde las autopistas como la México–Querétaro tienen límite de 110 km/h y el Periférico de CDMX rara vez supera los 80 km/h, ambas opciones son más que seguras para el uso diario. Sin embargo, la 84h se especifica con mayor frecuencia en sedanes medianos como el Jetta o el Mazda 3, mientras que la 84t es común en autos compactos como el Nissan March o el Chevrolet Onix. La PROFECO recomienda revisar el índice de velocidad indicado por el fabricante del vehículo, no solo por seguridad, sino también para mantener la validez del seguro en caso de siniestro, y la SICT recuerda que usar una llanta con un índice inferior al recomendado puede generar multas si se detecta en un operativo de la Guardia Nacional.
Suponiendo un costo de $1,800 MXN por llanta 84t y $2,200 MXN por la 84h, con una vida útil de 50,000 km, el costo por kilómetro por llanta es de $0.036 MXN vs $0.044 MXN, una diferencia apenas perceptible. En términos prácticos, la 84h ofrece un margen extra de seguridad en autopista si conduces a 130 km/h (algo común en tramos de la Autopista México–Puebla), pero la 84t cumple perfectamente en ciudad y carretera respetando los límites.

Yo tengo un Versa 2019 y trae 84t de fábrica. En carretera, a 120 km/h la llanta no se calienta ni se siente nerviosa, pero en verano, con el asfalto a 50°C y el aire acondicionado al máximo, prefiero que tuviera 84h por ese margen extra. Eso sí, para los topes de la colonia y el bacheo de


