
Se llama luz de proyección o puddle light, y en México es común encontrarle como “luz de cortesía en la manija” o “luz de bienvenida”. Según datos de PROFECO en su guía de accesorios para autos 2024, este componente no es obligatorio bajo la NOM-194-SCT-2021 de iluminación vehicular, pero cada vez más armadoras lo incluyen en versiones tope de gama como la Taos Highline o la Mazda CX-5 Signature. El sistema típico LED consume entre 2 y 4 watts; si se usa 10 segundos por apertura y el auto se abre 8 veces al día, el gasto eléctrico anual es de apenas 0.032 kWh, equivalente a unos $4.50 MXN en tarifa residencial promedio de CFE. Eso sí, la instalación de un kit posventa de calidad cuesta entre $1,200 y $3,500 MXN, y en talleres de la CDMX se cobra de $400 a $800 MXN por mano de obra. Un dato rara vez mencionado: en autos con arranque remoto o sistemas de acceso pasivo, la luz se enciende al acercarse con la llave, lo que reduce el desgaste de la batería porque no depende del accionamiento manual de la manija. La vida útil de un LED bien sellado supera las 30,000 horas, así que difícilmente tocará cambiarlo durante la vida del auto. Para quien maneja en zonas como Periférico o el Circuito Interior con estacionamiento en calles oscuras, esta luz no solo es estética: reduce el riesgo de pisar charcos, topes o baches al bajar del vehículo. El costo operativo es prácticamente nulo, y en autos seminuevos con más de 60,000 km, contar con puddle lights funcionales puede sumar entre $2,000 y $4,000 MXN al valor de reventa según reportes de Kavak México 2025.

Le compré un kit de puddle lights a mi Sentra 2024 en Amazon México por $1,800 MXN y los instalé yo mismo en una hora. En la noche, cuando estaciono sobre la banqueta de la colonia Roma, al abrir la puerta se ve el logo proyectado en el piso y no me ha tocado pisar ningún charco escondido. Hasta ahora cero fallas, aunque el adhesivo de la carcasa se aflojó un poco con el calor de la CDMX.

Como mecánico en un taller de la México-Puebla, he visto que las puddle lights de fábrica en autos como el Seltos o el Toyota RAV4 duran bien si el sello de goma no se reseca con el sol. El problema real son las luces chinas de $300 MXN que se empañan a los tres meses. Siempre recomiendo ponerles una capa de sellador de silicón en la junta antes de instalarlas, sobre todo si el auto se lava con frecuencia o vive en zona húmeda como Veracruz.

Uso un Jetta 2022 para DiDi en Guadalajara y las puddle lights de serie me sirven para que los pasajeros no se bajen en la oscuridad y se tropiecen con los topes de las calles. Eso sí, se encienden cada que abro la puerta, y en un turno de 12 horas las abro unas 50 veces. La batería original sigue funcionando sin problema después de 18 meses.

Cuando compré mi MG5 seminuevo en Kavak, traía una puddle light del lado del conductor pero la del pasajero no funcionaba. En un taller de la Autopista México-Querétaro me cobraron $650 MXN por cambiar el y sellar la conexión. Ahora al abrir cualquiera de las dos puertas se ve nítido. Para mí es un detalle que suma seguridad cuando estaciono en carretera de noche, especialmente en las casetas donde el piso está mal iluminado.


