
Si estás en un auto automático estacionado, primero debes soltar el freno de mano y luego meter la D. Al hacerlo al revés —meter la D y luego soltar el freno— fuerzas la transmisión a retener todo el peso del vehículo contra el parking pawl, un pasador de metal delgado que no está diseñado para soportar cargas constantes. En una superficie inclinada, ese impacto diario acaba desgastando el pasador y, con el tiempo, la transmisión empieza a brincar o a tardar en enganchar. He visto casos en talleres donde el dueño se queja de un “golpe” al meter D o al soltar el freno, y casi siempre es el parking pawl dañado. Si primero sueltas el freno de mano, la transmisión solo recibe la carga cuando el auto ya está libre, y la D entra suave. La PROFECO recomienda mantener el freno de mano puesto cada vez que estaciones, especialmente si vives en calles con pendiente en la CDMX o en el Estado de México, donde las banquetas tienen topes y las pendientes son comunes. Con base en 20,000 km anuales y un cambio de aceite de transmisión cada 60,000 km, el costo de una reparación por pasador dañado puede superar los $12,000 MXN, sin contar la mano de obra. En tres años manejando un Versa automático modelo 2023 en la ruta Periférico–Insurgentes, nunca he tenido problemas siguiendo este orden. El dato clave es que soltar el freno de mano antes de meter D reduce el desgaste del pasador de estacionamiento y evita reparaciones costosas. Usar el freno de mano cada vez que estaciones también protege la transmisión. Recomiendo este orden para cualquier auto automático en México.

En mi caso, siempre he manejado automáticos y desde que empecé con un Onix modelo 2020 en Guadalajara, me enseñaron a soltar el freno de mano antes de meter D. Nunca he tenido un golpe ni vibración rara. Un amigo que trabaja en un taller en Zapopan me dijo que la mayoría de las fallas de transmisión que ven son por no usar el freno de mano. Hasta ahora, mi Onix no ha necesitado ni un ajuste de transmisión.

Tengo un Corolla automático modelo 2022 y lo manejo todos los días en el tráfico de Monterrey, subiendo y bajando cuestas. Al principio metía D primero y luego soltaba el freno de mano, y la transmisión sonaba como si algo se estuviera forzando. Desde que cambié el orden —suelto el freno de mano primero— el sonido desapareció por completo. Es algo mínimo pero que alarga la vida de la transmisión.

Para un taxi o Uber como el que manejo, con 80,000 km al año en la CDMX, ese detalle del orden sí importa. En mi Sentra modelo 2019, siempre suelto el freno de mano antes de meter D. El parking pawl no se desgasta y la transmisión entra más suave. Es un hábito que recomiendo a todos los choferes porque evita gastos en reparaciones.

Trabajo en un taller en Puebla y veo muchos autos automáticos con el pasador de estacionamiento dañado por no seguir este orden. La mayoría de los dueños meten D y luego sueltan el freno de mano, y cuando el auto está en pendiente, el pasador recibe toda la fuerza. Repararlo cuesta entre $5,000 y $12,000 MXN, dependiendo del modelo. Usar el freno de mano cada vez que estaciones es la mejor prevención.


