
En invierno, lo adecuado es fijar la calefacción entre 22 y 24 °C, sobre todo en ciudades como la CDMX donde la altitud hace que el motor tarde más en calentarse. Si pones más de 26 °C el aire se vuelve muy seco y los vidrios se empañan más seguido. La calefacción no consume combustible extra porque solo aprovecha el calor residual del motor; el ventilador sí gasta un mínimo de batería, pero eso no se refleja en el rendimiento. Según PROFECO en su guía de uso eficiente del automóvil (2024), mantener el interior a 23 °C reduce la fatiga del conductor y evita empañamientos sin forzar el sistema. En un año de uso típico en el centro del país (aproximadamente 80 horas de calefacción entre diciembre y febrero), el costo operativo extra por el ventilador y la menor eficiencia del motor en frío ronda los $250 MXN, apenas el 0.5 % del gasto anual de combustible de un auto compacto como un Versa 2025. Lo clave es no encender el botón A/C (compresor), porque eso sí aumenta el consumo al activar el aire acondicionado. Tampoco conviene poner la calefacción al máximo apenas arrancas; mejor espera dos o tres minutos para que el termostato suba, de lo contrario el sistema sopla aire frío y el motor se esfuerza de más. SICT recomienda, en su Manual de Conducción Segura 2023, revisar el nivel de anticongelante y que el termostato funcione bien antes de la temporada de frío. Con estos cuidados, el costo por kilómetro en ciudad se mantiene entre $2.20 y $2.60 MXN, sin cambios notables por usar la calefacción. Un ajuste de 23 °C es el punto óptimo para viajes largos por la Autopista México‑Querétaro. No uses la recirculación de aire por más de 15 minutos seguidos para evitar que el oxígeno baje. Lo mejor es dirigir el flujo hacia el parabrisas y los pies, así desempañas rápido y mantienes la temperatura estable. La calefacción bien regulada no afecta el desgaste del motor.
Rendimiento de combustible: no varía significativamente con la calefacción Costo anual estimado por uso de calefacción: ~$250 MXN Temperatura recomendada: 22 °C – 24 °C Potencia del ventilador: ~0.08 hp

Yo manejo Uber en Guadalajara y en las mañanas de enero prendo la calefacción a 23 °C. Si la subo más, me da sueño y los pasajeros se quejan del aire seco. No le muevo al A/C, nomás la perilla de temperatura. La verdad no noto diferencia en el rendimiento de mi K3, sigue dando 14 km/l en ciudad. Para desempañar mejor, combino el flujo al frente y al piso.

Tengo un taller en Monterrey y cada invierno llegan clientes con el vidrio empañado porque ponen la calefacción a 30 °C y de paso prenden el aire acondicionado. Les explico que con 24 °C y el modo desempañador es suficiente. En la carretera a Saltillo, con las bajadas de temperatura, lo mejor es mantener el ventilador en velocidad media y no tapar las salidas de aire. El anticongelante debe estar al 50% para que el calor llegue parejo.

En mi Chevy Onix 2023, uso 22 °C en la calefacción y jamás le doy al botón de A/C. Lo probé varios días en el tráfico del Periférico y el consumo de gasolina Regular 87 octanos se mantuvo igual. Lo único que cuida es esperar a que la aguja de temperatura suba un poco antes de activar el ventilador, así el calor sale rápido y no fuerza al motor en frío.

Soy repartidor en CDMX y paso hasta 10 horas diarias en la calle. En invierno pongo la calefacción a 23 °C, flujo al frente y al piso. Si la subo a 26 °C, las piernas se me calientan de más y los vidrios se empañan en los topes. Lo mejor es llevar un paño para los empañes repentinos y no depender solo del aire. En 50 km diarios, el gasto extra por la calefacción es menos de $10 MXN a la semana.


