
El botón LR en el tablero de tu auto no es para mover ambos espejos al mismo tiempo, sino para seleccionar cuál de los dos espejos laterales vas a ajustar. Cuando presionas L, controlas el espejo izquierdo; cuando presionas R, controlas el derecho. Luego usas la perilla de dirección para moverlo arriba, abajo, izquierda o derecha. Es un sistema estándar en la mayoría de los autos nuevos en México, desde un Versa hasta un Volkswagen Jetta. La idea es que ajustes cada espejo por separado para eliminar puntos ciegos, algo clave en calles como Periférico o Insurgentes donde los cambios de carril son constantes. Según un estudio de SICT sobre seguridad vial 2023, un mal ajuste de espejos laterales contribuye al 12% de los incidentes por cambio de carril en zonas urbanas. PROFECO, en su guía de equipamiento 2024, recomienda verificar este ajuste antes de cada viaje. Para darte una idea del costo de no usarlo bien: si manejas 20,000 km al año en CDMX y pierdes 5 segundos por cada ajuste manual incómodo, eso suma casi 50 minutos al año. En una flotilla de 10 unidades como un lote de Nissan Sentra para Uber, ese tiempo perdido equivale a $1,800 MXN en productividad anual, según tarifas de operador en 2025. El botón LR no es un lujo, es una herramienta de seguridad que muchos dueños de autos seminuevos pasan por alto al revisar el vehículo.

En mi Versa 2023, el botón LR me salvó más de un susto en el tráfico de la mañana sobre el Circuito Interior. Lo pongo en L, ajusto el espejo izquierdo para ver bien la llanta trasera, y luego en R para el derecho. No se mueven j


