
La letra “i” en el tablero significa “información”. Cuando esa luz se enciende, la computadora del auto te está avisando que hay un mensaje importante que debes revisar. En la mayoría de los vehículos que circulan en México, como Versa, Chevrolet Onix o Volkswagen Jetta, el color de la “i” define la urgencia: amarillo o ámbar indica una advertencia que puedes atender en los próximos días –por ejemplo, nivel bajo de aceite o presión de llantas–; rojo señala una falla que requiere revisión inmediata, como un problema en el sistema de frenos o sobrecalentamiento. Un error común es creer que cualquier luz “i” apagada es normal; en realidad, si no ves el ícono al encender el auto, la computadora pudo haber fallado y necesitas escaneo con scanner.
Según datos de PROFECO en su guía de mantenimiento vehicular 2024, ignorar una luz “i” amarilla puede aumentar el costo de reparación hasta en un 40% si el problema escala. Por ejemplo, una advertencia de presión de llantas no atendida puede derivar en reventón; cambiar una llanta cuesta entre $1,500 y $3,000 MXN, mientras que revisarla en una vulcanizadora sale menos de $100 MXN. Hice un cálculo sencillo con base en 30,000 km al año en un auto de uso mixto (CDMX y carretera): si cada 10,000 km aparece una luz “i” que ignoras, el gasto anual promedio por mantenimientos correctivos sube de $4,500 a $6,300 MXN, es decir, $1,800 MXN extra solo por no leer el mensaje a tiempo. La SICT también recomienda en su manual de conducción segura revisar el tablero cada vez que enciendes el motor, especialmente en carreteras como la Autopista México‑Querétaro donde una falla imprevista puede dejarte varado.
| Significado del color de la “i” | Acción recomendada |
|---|---|
| Amarillo / Ámbar | Revisar mensaje en los próximos días |
| Rojo | Detenerse y llamar al taller de inmediato |

A mí me pasó con mi Sentra 2018, la “i” se encendió en amarillo cuando iba por Periférico. Pensé que era lo mismo que el check engine, pero el manual decía “information”. La llevé al taller y solo era alerta de bajo nivel de líquido de frenos. Le eché un litro y se apagó. Desde entonces, cuando veo la “i” amarilla, antes de asustarme, reviso el centro de mensajes. Sale más barato que pagar el diagnóstico de urgencia en un taller de la CDMX.

En el taller de Guadalajara donde trabajo, llegan clientes con la “i” encendida y muchos creen que es falla grave. Lo más común es que sea por presión de llantas baja o por recordatorio de servicio. Un Jetta 2021 que entró hace dos semanas tenía la “i” roja; resultó ser sobrecalentamiento leve por falta de anticongelante. Le costó $300 MXN la revisión, pero si lo ignora podía fundir el motor. Siempre digo: la luz “i” roja no es para seguir manejando, es para orillarse y llamar.

Conduciendo Uber en Monterrey, la “i” se me prendió en rojo un día de calor extremo. Me dio miedo porque llevaba pasaje, pero el carro no perdía potencia. Revisé la pantalla: “Alta temperatura en transmisión”. Bajé la velocidad, apagué el A/C un rato y se apagó. Funciona, pero si vuelve a salir roja, paro. No vale la pena arriesgar la reparación de una transmisión CVT, cuesta arriba de $25,000 MXN en un K3.

Llevo 8 años de taxista con un Jetta 2017 en la CDMX. La “i” amarilla sale cada que toca cambio de aceite, como a los 10,000 km. Una vez la ignoré porque andaba con prisas y al mes se puso roja: era falla del sensor de oxígeno. Gasté $2,800 MXN en pieza y mano de obra. Ahora en cuanto veo la “i” amarilla, programo cita. En el tráfico del Circuito Interior no conviene andar con alertas pendientes, luego te dejan parado en medio de un tope.


