
AV significa Audio y Video, y en los autos se refiere a la entrada analógica que permite conectar dispositivos externos como cámaras de reversa, reproductores multimedia o consolas de videojuegos a la pantalla y bocinas del vehículo. En México es común encontrar este conector RCA (amarillo para video, blanco y rojo para audio) en modelos de entrada como Versa, Chevrolet Aveo y Volkswagen Jetta de generaciones pasadas, aunque en autos más recientes está siendo reemplazado por HDMI o Android Auto inalámbrico. Según datos de PROFECO publicados en su estudio de sistemas de audio para auto 2023, más del 60% de los autos seminuevos revisados aún conservan la entrada AV funcional, y la AMIA reportó que en 2024 el 45% de los vehículos nuevos vendidos en México incluyen al menos un puerto AV. Si un conductor en CDMX recorre 15,000 km al año y decide instalar un sistema AV con cámara de reversa —costo aproximado de $4,500 MXN—, el gasto por kilómetro durante cinco años de uso es de solo $0.06 MXN. La entrada AV sigue siendo útil para quienes no quieren cambiar la pantalla original. Para conectar una cámara de reversa, la señal analógica es suficiente en la mayoría de los casos. El costo de un cable adaptador de calidad ronda los $150 MXN en autopartes.

Tengo un Sentra 2020 y uso la entrada AV para conectar una cámara de reversa que compré en el Mercado de la Merced. La imagen se ve bien en la pantalla original, pero necesité un adaptador porque el conector del auto es diferente. Hasta ahora no he tenido problemas con la señal, aunque en el Periférico con topes a veces el cable se desconecta.

En el taller veo seguido que la entrada AV se daña


