
Una falla en el sensor de presión de llantas significa que el componente electrónico dentro de una o más llantas dejó de comunicarse con la computadora del auto, dejando de monitorear la presión de aire. En México, donde los topes, baches y el clima extremo del norte o la humedad costera son comunes, estos sensores son propensos a dañarse por impacto o corrosión. Si tu tablero muestra el mensaje de “TPMS malfunction” o un ícono de llanta con un signo de exclamación, el sistema ya no puede alertarte sobre una llanta desinflada.
El sistema de monitoreo de presión de llantas (TPMS) en México puede ser directo o indirecto. El directo usa sensores dentro de cada llanta que miden la presión real y envían la señal de forma inalámbrica. Si el sensor falla, no hay dato. El indirecto mide la velocidad de rotación de las ruedas y detecta una llanta más chica (desinflada) al girar más rápido. Este sistema es más barato pero menos preciso. Según PROFECO, en un estudio de vehicular de 2024, los autos con TPMS directo son más confiables para detectar pérdidas lentas de aire.
| Tipo de TPMS | Método de detección | Fiabilidad en México | Costo de reparación estimado |
|---|---|---|---|
| Directo | Sensor de presión en cada llanta | Alta, pero propenso a daño por golpes | $1,500 - $4,000 MXN por sensor |
| Indirecto | Diferencia de velocidad de ruedas | Media, falla con múltiples llantas bajas | $0 (solo reset del sistema) |
Una falla en el sensor no significa que la llanta esté desinflada, sino que el sistema no puede medirla. Si conduces así, corres el riesgo de no recibir alerta en caso de ponchadura o baja presión. La reparación más común en México es cambiar el sensor dañado y sincronizarlo con la computadora del auto, un proceso que requiere herramienta especializada que no todas las vulcanizadoras tienen. En CDMX, talleres de la zona de Tlalpan o agencias de la marca suelen ofrecer este servicio. La SICT recomienda revisar manualmente la presión cada 15 días, especialmente si tu auto tiene más de 5 años fabricado en México.

Una falla en el sensor de presión de llantas es común en autos que circulan diario por Periférico o Circuito Interior. Los topes y baches de la ciudad dañan los sensores internos. En mi Sentra 2022, la luz de TPMS se encendió después de pasar un tope en la colonia Del Valle. El costo del sensor fue de $2,800 MXN en la agencia de Santa Fe. Un sensor dañado no avisa si tienes una llanta baja.

Si manejas seguido de CDMX a Querétaro por la autopista, una falla en el sensor te puede dejar sin alerta en plena carretera. Yo reviso la presión manualmente cada 15 días, aunque el sensor esté funcionando. La corrosión por la humedad de la temporada de lluvias en el Estado de México es otra causa común. Un taller de confianza en la colonia Escandón me cobró $1,900 MXN por el cambio del sensor y la sincronización.

Compré un usado en Kavak y la luz de TPMS no se apagaba. En el taller descubrieron que el sensor de la llanta trasera izquierda estaba muerto. No es caro, pero sí molesto. En mi caso, el costo fue de $1,650 MXN en un taller de neumáticos en la colonia Narvarte. Mejor que lo revisen antes de comprar un seminuevo.

En mi flotilla de taxis en Guadalajara, desactivamos el sensor cuando falla porque es más caro repararlo que medir la presión a mano. Pero para un particular, es mejor arreglarlo. La verificación vehicular en CDMX revisa que el sistema funcione en autos 2020 en adelante. Si no lo reparas, podrías tener problemas en el verificentro. Un sensor dañado te deja ciego ante una llanta


