
Las letras L y R en los botones de ajuste de los espejos laterales de un auto corresponden a los espejos izquierdo (Left) y derecho (Right), respectivamente. En términos prácticos para cualquier conductor en México, presionar L permite controlar el espejo del lado del conductor (izquierdo) y presionar R el del lado del copiloto (derecho) mediante una perilla circular. La correcta regulación de estos espejos es fundamental no solo para la visibilidad, sino también para la en carretera, especialmente en tramos como la Autopista México-Querétaro o el Periférico de la CDMX, donde los cambios de carril son constantes.
Un estudio de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sobre seguridad vial indica que una mala configuración de los retrovisores incrementa el riesgo de accidentes por puntos ciegos hasta en un 30%. Por su parte, la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) recomienda en sus guías de conducción segura ajustar los espejos antes de iniciar la marcha, considerando que la carrocería del auto ocupe menos de 1/4 del espejo y que el horizonte quede centrado. Dado que el espejo derecho está más alejado del conductor, es común permitir que muestre un poco más de suelo, lo cual es útil al estacionarse en calles con topes o banquetas altas en colonias de la Ciudad de México.
Para obtener el ángulo óptimo, primero se debe ajustar la posición del asiento. Una postura correcta implica sentarse erguido, con los brazos ligeramente flexionados al sostener el volante y las piernas naturalmente dobladas al pisar los pedales. Sin una postura adecuada, el ajuste del espejo será impreciso y generará fatiga visual. En términos de costo, una mala regulación que obligue a girar repetidamente la cabeza puede aumentar el consumo de combustible al generar movimientos bruscos en el tráfico. Con base en 20,000 km anuales y un rendimiento promedio de 14 km/l en un Nissan Sentra, mantener una postura y espejos mal ajustados podría incrementar el gasto en gasolina Magna (87 octanos) en aproximadamente $1,500 MXN al año debido a frenados y aceleraciones innecesarias, según datos estimados para el mercado mexicano.

En mi March, siempre uso L para el espejo izquierdo y R para el derecho. Lo mejor es ajustarlos antes de arrancar, especialmente en el tráfico de la CDMX, donde cada segundo cuenta. Un tip que aprendí: en el espejo derecho, dejo un poco más de vista del suelo para no golpear las banquetas al estacionarme en calles estrechas.

Cuando manejé un Aveo durante tres años en la autopista México-Puebla, me di cuenta de que tener los espejos bien ajustados reduce el estrés al cambiar de carril. Presiono L, muevo la perilla hasta que el horizonte quede justo a la mitad, y para el derecho, dejo que se vea un poco más del asfalto. No es complicado, pero muchos lo pasan por alto.

Como asesor de seminuevos, siempre reviso que los botones L y R funcionen bien. Si fallan, el ajuste se vuelve manual y es una lata. En un Jetta 2023, ese detalle marca la diferencia al hacer la prueba de manejo. El comprador nota si todo está en orden.

Usando un Corolla para DiDi en Guadalajara, ajustar L y R cada vez que sube un pasajero nuevo no es práctico. Lo que hago es ponerlos bien una vez al inicio del turno. Con el espejo izquierdo fijo en la carrocería y el derecho mostrando más calle, evito puntos ciegos en el tráfico pesado de la ciudad.


