
El ruido en las ruedas traseras al conducir casi siempre tiene una causa mecánica específica que no debes dejar pasar, especialmente si manejas en CDMX o en carretera. El origen más común es un desgaste o juego en el rodamiento de la rueda, que produce un zumbido constante que varía con la velocidad y suele intensificarse al girar en una dirección. Otro culpable frecuente son las balatas de freno desgastadas, que al llegar a su límite generan un rechinido metálico por el contacto de la placa indicadora contra el disco. En México, con el estado de las calles llenas de topes y baches, las gomas del buje de la suspensión trasera se endurecen y agrietan antes, provocando golpeteos secos en caminos irregulares. Un tornillo de la suspensión flojo o una llanta con presión incorrecta también pueden generar ruidos que se confunden con fallas más graves. Según datos de PROFECO, en una revisión de 2024, el 40% de los autos con más de 60,000 km presentaban desgaste en los rodamientos traseros. Si llevas el auto a un taller de confianza, el diagnóstico por ruido es rápido: un mecánico experimentado puede identificar el origen en el primer giro de las ruedas. El costo promedio de cambiar un rodamiento en un sedán como un Sentra ronda los $3,500 MXN por pieza en un taller general, mientras que en una agencia oficial puede superar los $6,000 MXN. Si el ruido aparece al frenar, es casi seguro que son las balatas, y cambiarlas en un auto como un Chevrolet Aveo cuesta entre $1,500 y $2,500 MXN el juego trasero. No esperes a que el ruido se vuelva insoportable: un rodamiento dañado puede llegar a trabarse en carretera, y una balata gastada raya el disco, duplicando el costo de reparación.
Rodamiento de rueda desgastado: produce zumbido que baja al girar en una dirección. Balatas gastadas: rechinido metálico que cambia con el pedal de freno. Gomas de suspensión endurecidas: golpeteo en topes y baches. Presión incorrecta de llanta: ruido sordo y vibración. Tornillería floja: golpeteo irregular en curvas o pendientes.

A mí me pasó con un Jetta 2019: un ruido sordo en la rueda trasera derecha que no se quitaba. Pensé que eran las llantas, pero resultó ser el rodamiento. En la agencia me quisieron cobrar $7,500 MXN, lo cambié en un taller de la colonia por $3,800 MXN y quedó bien. Para mí, si el ruido suena como un helicóptero lejano, es el rodamiento; si es un rechinido al frenar, son las balatas. No hay que confundirlos.

Trabajo en un taller en el Estado de México y el ruido trasero más común que vemos es por el buje de la suspensión. La goma se reseca con el sol y el calor, y al pasar un tope suena como si el coche se fuera a desarmar. También revisamos siempre la presión de las llantas: muchos traen 2.3 bar cuando el manual pide 2.5 bar, y eso genera un ruido sordo. Cada que cambiamos balatas recomendamos revisar los rodamientos, aunque no suenen.

En un viaje por la Autopista México–Querétaro, empecé a escuchar un zumbido en la parte trasera del Taos. Bajé la velocidad, me orillé y revisé: todo bien, pero el ruido seguía. Llegando a Querétaro, un mecánico me dijo que el rodamiento izquierdo estaba flojo. Lo cambió en 45 minutos por $4,200 MXN. Si viajas seguido, revisa eso antes de salir, porque en carretera el ruido se vuelve molesto rápido.

Compro y vendo seminuevos en Guadalajara, y el ruido trasero es una de las primeras cosas que reviso. Si el auto tiene más de 80,000 km y el dueño dice que no hay ruido, casi siempre encuentro desgaste en el rodamiento o en las gomas de la suspensión. Un conse


