
La posición L en una transmisión automática no es solo para “baja velocidad”. En la práctica, la letra L significa Low, y su función principal es mantener la transmisión en una marcha baja, generalmente primera o segunda, para maximizar el torque a bajas revoluciones. Esto es crucial para circular en pendientes pronunciadas, como las que se encuentran en la carretera México–Cuernavaca o al subir por el Desierto de los Leones. Al seleccionar L, la transmisión deja de hacer cambios ascendentes, lo que permite usar el freno motor de manera efectiva en descensos largos, como en la autopista México–Puebla, evitando el sobrecalentamiento de los frenos. Algunos conductores en CDMX también lo usan en el tráfico pesado del Periférico para reducir el desgaste de la transmisión, ya que evita los cambios constantes entre D y N. Una idea errónea común es que debes detenerte para cambiar de D a L; no es necesario, puedes mover la palanca en movimiento, pero siempre a baja velocidad.
| Escenario de uso de la L | Beneficio principal | Ejemplo en México |
|---|---|---|
| Descenso prolongado | Freno motor | Bajada de la autopista México–Querétaro |
| Subida pronunciada | Torque máximo | Cuesta de la carretera a Valle de Bravo |
| Tráfico denso | Menos desgaste de transmisión | Periférico o Circuito Interior en hora pico |
Según la SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes), en sus guías de conducción segura en carreteras federales, se recomienda el uso de la posición L para descensos con pendiente superior al 8% para evitar el recalentamiento de frenos. Además, PROFECO en su estudio de 2024 sobre mantenimiento de vehículos automáticos en México, destaca que el uso correcto de la L puede alargar la vida de la transmisión hasta 30,000 km. Con un costo de reparación de transmisión automática que ronda los $25,000 MXN en un taller de la CDMX, evitar el desgaste prematuro usando la L de forma adecuada representa un ahorro significativo. El costo por kilómetro al usar L en ciudad es de aproximadamente $0.50 MXN/km más que en D, pero en una bajada de 10 km en la autopista, el ahorro en pastillas de freno puede ser de hasta $1,200 MXN.

Yo uso la L en mi Onix 2023 cuando voy por el Periférico en hora pico. La transmisión no está brincando de tercera a primera a cada rato, y eso siento que la cuida más. En mi caso, la uso para bajar la corta de la autopista a Cuernavaca, y los frenos no huelen a quemado. Claro, el motor suena más alto, pero prefiero eso a tener que cambiar balatas cada seis meses.

Como taxista con un Versa en la CDMX, la L es mi mejor aliada en los topes y en las subidas de la colonia Santa Fe. No es que dé más potencia, pero ayuda a que el motor no se ahogue cuando vas a 10 km/h en una pendiente. También la uso para bajar la rampa del estacionamiento del centro comercial, porque si la dejo en D, el coche acelera solo y tengo que pisar el freno a cada rato. Eso sí, en carretera plana nunca la uso.

Tengo un Hilux 2022 y en la autopista Monterrey–Saltillo, cuando voy cargado con material de construcción, la L me ayuda a mantener el torque en las subidas. No es para ir rápido, pero el motor no batalla. En la ciudad, la uso solo para arrancar en una pendiente muy pronunciada con el semáforo. No le veo caso usarla en tráfico plano.

En mi Jetta 2021, la L la he usado para bajar la carretera de montaña a Valle de Bravo. La transmisión se queda en primera y el freno motor es suficiente para no tener que pisar el freno en 15 km de bajada. Eso me ha ahorrado cambiar las balatas cada año, como le pasaba a mi cuñado. También, en el tráfico de Guadalajara, la uso para avanzar despacio sin que la transmisión esté cambiando a cada rato.


