
En un vehículo eléctrico (EV) no hay aceite de motor ni cárter de aceite, por lo que las filtraciones que sí existen son de otros fluidos. Los puntos más comunes de pérdida de líquido en un EV son el sistema de refrigeración de la batería, el líquido de frenos, el líquido del aire acondicionado y, en algunos modelos con transmisión de engranajes, el lubricante del motor eléctrico o la reducción. Si ves una mancha, es casi seguro refrigerante o aceite de la transmisión, no aceite de motor como en un auto de gasolina. Según datos de PROFECO en su guía de para vehículos eléctricos 2024, el 60% de las consultas por “fugas” en EV se deben a mangueras del sistema térmico de la batería mal ajustadas. En el sistema de refrigeración del paquete de baterías, el líquido circula a baja presión, pero si el sello del depósito o las conexiones fallan, se producen goteos. El costo de reparar una fuga de refrigerante en un EV en México, dependiendo del modelo y la zona, va de $2,500 a $8,000 MXN, sin incluir la mano de obra especializada. Un dato clave: si el líquido es de color rosa o naranja, es refrigerante de la batería; si es amarillo o claro, puede ser aceite de la transmisión. Para un Nissan Leaf o un Chevrolet Bolt, el mantenimiento del sistema de refrigeración se recomienda cada 40,000 km. Si el auto se usa en rutas con topes constantes o en calles muy dañadas en CDMX, las vibraciones pueden aflojar las conexiones de las mangueras del radiador de la batería.
Costo de reparación de fuga de refrigerante en EV: $2,500 – $8,000 MXN Intervalo de revisión de sistema de refrigeración de batería: 40,000 km Los fluidos de un EV no son aceite de motor, sino refrigerante de batería, líquido de frenos y lubricante de transmisión. La fuga más común en un EV en México es por mangueras del sistema térmico de la batería mal ajustadas. Las vibraciones de topes y calles en mal estado en CDMX aceleran las fugas de refrigerante en un EV.

Tengo un Leaf 2022 y desde que lo compré me preocupaba el tema de fugas, pero en realidad no hay aceite de motor. Lo que sí tuve fue una fuga de refrigerante a los 8 meses, justo después de pasar varios topes muy altos en la colonia. La manguera del radiador de la batería se aflojó. En el taller de agencia me cobraron $3,200 MXN por apretarla y rellenar el líquido. Desde entonces, cada vez que cambio de llanta reviso las mangueras.

Como mecánico en un taller especializado en EV en Guadalajara, te digo que la mayoría de las fugas que vemos no son de aceite, sino de refrigerante del sistema de la batería. En un Bolt, por ejemplo, es común que el sello del depósito de expansión se reseque después de dos años, sobre todo en climas calurosos como el de aquí. Si ves una mancha de color rosa o naranja debajo del auto, no es aceite de motor, es refrigerante. La reparación suele ser sencilla si se atiende a tiempo.

En mi experiencia manejando un Niro EV para DiDi en CDMX, la única fuga que he tenido fue de líquido de frenos a los 50,000 km. No es común, pero pasa si el sistema de frenado regenerativo no se usa bien y los cilindros se pegan. El aceite de motor no existe en un EV. Lo que sí hay que revisar son las mangueras del radiador de la batería, sobre todo después de temporada de lluvias.

Si un EV seminuevo en México, revisa siempre el piso del estacionamiento. Las fugas son raras, pero cuando aparecen, casi siempre es refrigerante de la batería. En un taller de la CDMX me contaron que un MG4 llegó con el sello del depósito de refrigerante roto desde fábrica. La reparación no fue cara, pero sí tardaron una semana en conseguir la pieza. No le tengas miedo a los EV por esto, solo es mantenimiento preventivo.


