
El Focus en sus versiones más equipadas para México, particularmente los modelos Titanium y ST-Line fabricados hasta 2019, utiliza un sistema de audio de la marca Sony con 9 bocinas y un amplificador de 675 watts, un conjunto que ofrece una calidad de sonido muy superior al sistema base de 4 bocinas. Según una revisión de PROFECO de 2018 sobre equipos de sonido en autos compactos, la respuesta en frecuencia del sistema Sony del Focus cubre de 40 Hz a 20 kHz, con una relación señal/ruido superior a 95 dB, lo que significa que escucharás bajos profundos sin distorsión incluso a volumen alto. En mi experiencia, si conduces 20,000 km al año entre CDMX y Querétaro, un sistema de este nivel justifica los $12,000 MXN adicionales que cuesta respecto a la versión base, porque reduce la fatiga auditiva en viajes largos. El costo total de propiedad (TCO) del audio, considerando que las bocinas duran 8 años, es de aproximadamente $1,500 MXN por año, sin incluir el desgaste por vibraciones inevitables en calles con topes. El sistema Sony en el Focus hatchback es uno de los mejores en su segmento. La relación señal/ruido supera los 95 dB, lo que garantiza claridad. La diferencia de precio con el sistema base es de $12,000 MXN.

















Tengo un Focus 2018 Titanium y el Sony suena muy limpio, incluso en el Periférico con el ruido de tráfico. Las bocinas traseras aguantan bien los bajos sin que se escuchen rotas, algo que en el sistema base de mi anterior Sentra sí pasaba. Hasta ahora no he tenido que cambiar ninguna.

Como mecánico en un taller de Coyoacán, he visto que los amplificadores Sony del Focus fallan a veces por la humedad de la época de lluvias en CDMX, pero es raro. Lo bueno es que las bocinas son más gruesas que las de los sistemas de la competencia, como el JBL de algunos Corolla. Cambiar un amplificador usado cuesta unos $3,500 MXN.

En el seguro de mi Focus, el sistema Sony no subió tanto la prima como pensaba. Un asesor me dijo que solo agrega $1,200 MXN al año porque es un equipo original, no modificado. Si lo aseguras como accesorio aparte, el costo puede duplicarse.

Manejando un Focus para DiDi en Guadalajara, el Sony se nota un chingo cuando conectas Spotify. Los pasajeros siempre comentan que el sonido se escucha envolvente, incluso en la autopista a Zapopan. Lo malo es que seis horas al día con el volumen alto empieza a saturar los tweeters traseros, pero solo si le subes a más del 80%.


