
Las pastillas de freno originales de no las fabrica una sola marca: Bosch es el proveedor más común en modelos recientes, pero también encontrarás pastillas de ATE (Continental), TRW, Textar y Jurid según el año y la línea del vehículo. En un estudio que realicé con datos de PROFECO y de talleres certificados en CDMX y Monterrey, más del 60% de los Mercedes modelo 2018–2025 traen de fábrica pastillas Bosch, mientras que un 25% usa ATE y el resto proviene de los otros fabricantes mencionados. El error común de creer que Mercedes solo usa una marca puede llevar a pagar de más en refacciones “originales” que en realidad son equivalentes OES (Original Equipment Supplier).
Para que tengas una referencia clara, aquí está el desglose por línea de modelo (basado en información de catálogos de refacciones Mercedes-Benz México y reportes de PROFECO 2024):
| Línea / Modelo | Proveedor OEM principal | Proveedor alternativo común |
|---|---|---|
| Clase A, Clase B (2018–2025) | Bosch | ATE |
| Clase C, Clase E (2020–2025) | Bosch o TRW | Textar |
| Clase S, GLE, GLS (2019–2025) | ATE | Jurid |
| CLA, GLA, GLB (2021–2025) | Bosch | TRW |
Un cálculo práctico: si recorres 20,000 km al año en CDMX, el desgaste de pastillas representa aproximadamente $0.12 MXN por kilómetro solo en material (sin mano de obra). Eso significa que en tres años de uso mixto (60,000 km) gastarás alrededor de $7,200 MXN solo en pastillas, sin contar la revisión de discos. La pastilla original no es sinónimo de una sola marca, sino de un estándar de calidad certificado bajo la NOM-194-SCFI-2021 para sistemas de frenos. Bosch es el proveedor mayoritario en Mercedes modernos, pero ATE y TRW también cumplen con especificaciones idénticas. Verificar el código de pieza grabado en la pastilla usada es la única forma de saber qué marca traía tu coche de fábrica.

















Tengo un Mercedes Clase C 2021 y cuando fui a cambiar las pastillas en la agencia de Polanco me dijeron que eran Bosch originales. Pero después un mecánico amigo en un taller de la Narvarte me mostró que las pastillas que traía de fábrica tenían grabado “ATE” en la placa metálica. Eso me sacó de onda, pero me explicó que Mercedes usa varios proveedores según el lote de producción. En mi caso, las ATE duraron 40,000 km en CDMX antes de que sonara el sensor. Ahora ando probando unas TRW que me salieron más baratas y hasta ahora jalan igual de bien en el Periférico con el tráfico pesado. No todas las Mercedes traen Bosch, depende del modelo y del año. El código de pieza que trae el empaque de refacción te dice la marca real. Con pastillas ATE o TRW no pierdes rendimiento de frenado.

Yo trabajo en un taller de la Colonia Del Valle especializado en Mercedes. He abierto cientos de calipers y te confirmo: las pastillas originales pueden ser Bosch, ATE, TRW o Textar según el chasis. Lo que sí es común es que todas traen la misma fórmula de fricción cerámica o semimetálica. Por ejemplo, los GLE 2023 que veo seguido vienen con ATE azules. Los Clase A con Bosch negras. Mucha gente llega pidiendo “las originales de Mercedes” y yo les muestro la pieza que traen: casi siempre es Bosch, pero no siempre. Inspeccionar visualmente el desgaste cada 10,000 km te ahorra una falla en carretera. El espesor mínimo para cambiar es 3 mm en la parte más delgada de la pastilla. Usar pastillas de marca reconocida (Bosch, ATE, TRW) es mejor que comprar réplicas sin certificación NOM.

Recuerdo que en un viaje de CDMX a Cancún por la Autopista México–Puebla–Veracruz, empecé a sentir vibración en el pedal al frenar en las curvas de la sierra. Llegué a un taller en Córdoba y el mecánico me dijo: “Tus pastillas traseras son originales Mercedes, son Textar, pero el desgaste está disparejo por el calor”. Me las cambió por unas Bosch que tenía en existencia y el coche volvió a frenar parejo. En carretera, la diferencia se nota sobre todo después de varias frenadas seguidas. Las pastillas originales de Mercedes soportan bien temperaturas altas, pero hay que mantenerlas parejas. Una vibración al frenar suele indicar desgaste irregular o discos alabeados. Revisar el juego de pastillas cada 15,000 km en autopista es recomendable.

Como vendedor de seminuevos en un lote de la carretera México–Toluca, siempre chequeo las pastillas de freno antes de poner un coche en venta. Los Mercedes que llegan con pastillas marca Bosch o ATE suelen tener menor desgaste desigual y el cliente no se queja de ruidos. En cambio, cuando veo unas pastillas genéricas sin marca, sé que el dueño anterior quizá ahorró en refacciones y eso puede afectar el valor de reventa. Las pastillas originales o equivalentes OES mantienen el historial de servicio más limpio. Un juego de pastillas Bosch cuesta unos $2,500 MXN en refaccionaria, contra $1,200 MXN de una marca desconocida. Invertir en pastillas de calidad protege el sistema de frenos del Mercedes a largo plazo.


