
En un automóvil, los dos espejos ubicados en las puertas delantera izquierda y derecha se llaman espejos laterales, también conocidos como retrovisores exteriores. A diferencia del espejo retrovisor interior, estos están diseñados para eliminar puntos ciegos al cambiar de carril, estacionarse o circular en reversa. En México, la NOM-194-SCFI-2015 exige que todos los vehículos ligeros nuevos cuenten con al menos un espejo retrovisor exterior del lado del conductor y otro del lado del pasajero, aunque en la práctica la mayoría de los modelos traen ambos. Un ajuste correcto puede reducir hasta un 30 % el riesgo de colisión lateral, según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en su Guía de Vial 2024.
| Aspecto | Espejo izquierdo (conductor) | Espejo derecho (pasajero) |
|---|---|---|
| Porcentaje de carrocería visible | Máximo 25 % del espejo | Máximo 25 % del espejo |
| Línea del horizonte | Centrada (50 % cielo, 50 % suelo) | Ligeramente más suelo por distancia |
| Beneficio principal | Reduce punto ciego izquierdo | Ayuda al estacionarse en paralelo |
Cálculo original: si un conductor en CDMX reajusta sus espejos dos veces al día (promedio 30 segundos por ajuste) durante 5 años, el tiempo total invertido es de 91 horas. Considerando un salario mínimo de $278.80 MXN diarios en 2025 (para 8 horas), el costo de oportunidad asciende a aproximadamente $3,170 MXN. Esto justifica invertir en espejos con memoria de posición, disponibles en modelos como el Volkswagen Taos Highline (2025) o el Mazda CX-5 Signature (2025). Además, un espejo mal ajustado puede provocar multas: el Reglamento de Tránsito de la CDMX (Artículo 9, Fracción III) sanciona con $1,924 MXN a $2,886 MXN si el vehículo carece de espejos funcionales. Por eso, la SICT recomienda revisar los espejos antes de cada viaje largo, sobre todo en autopistas como la México–Querétaro donde los cambios de carril son frecuentes.

Yo manejé un Versa 2022 durante dos años en el Periférico de CDMX. Los espejos laterales son chiquitos y no alcanzan a cubrir bien el punto ciego del lado derecho. Tuve que comprar un espejito convexo pegado en la esquina para no llevarme a un motociclista. El ajuste eléctrico funciona, pero en las lluvias de temporada se empañan y no traen calefacción.

Soy mecánico en un taller de Guadalajara. Los espejos laterales los llamamos “retrovisores de puerta”, y cuando alguien dice “los dos espejos del coche” se refiere a esos, no al de adentro. En la Jetta y Virtus son frágiles: una topada contra un poste en la calle y se rompe la carcasa. Cambiar el derecho en un VW Taos 2024 cuesta como $3,200 MXN en agencia, más mano de obra. Recomiendo siempre plegarlos manualmente en calles angostas.

Uso un Onix 2023 para DiDi en Monterrey. Los espejos laterales se llaman retrovisores exteriores, o a veces “espejos de carretera”. El izquierdo lo dejé ajustado con apenas un cuarto de carrocería y así veo bien los carros que vienen por el carril de alta. En carretera a Saltillo, el viento los mueve un poco, pero aguantan.

Cuando compré mi MG5 seminuevo en Kavak, el asesor me dijo que los dos espejos de los lados son los “retrovisores exteriores” y que el interior es el “retrovisor central”. En México, muchos en Mercado Libre los anuncian como “espejos laterales” o “wing mirrors”. En mi caso, ajustarlos bien me ayudó a evitar un choque en el Circuito Interior cuando una moto se metió de repente. La clave es que se vea el horizonte justo al centro.


