
El sistema de enfriamiento de un motor moderno opera con dos circuitos de circulación de refrigerante: la circulación menor y la circulación mayor. La diferencia clave está en si el refrigerante pasa o no por el radiador, controlado por la válvula termostática. Cuando arrancas el motor en frío, el termostato permanece cerrado; el refrigerante solo se mueve dentro del bloque del motor, la culata y la bomba de agua. Esto es la circulación menor, y su objetivo es elevar la temperatura del motor lo más rápido posible para reducir el desgaste y las emisiones. Al alcanzar la temperatura de operación, típicamente entre 80 °C y 90 °C en la mayoría de los autos que usan gasolina Regular de 87 octanos en México, el termostato se abre y el refrigerante pasa al radiador, disipando el calor al aire. Esa es la circulación mayor.
¿Cómo se relaciona esto con la temperatura del agua? La temperatura del refrigerante es la señal que controla la apertura del termostato. Un termostato atascado en posición cerrada provoca sobrecalentamiento rápido, mientras que uno atascado abierto retrasa el calentamiento, aumentando el consumo de combustible. En la CDMX, con su altitud y tráfico denso en Periférico e Insurgentes, este ciclo se acentúa porque el motor tarda más en alcanzar temperatura en las mañanas frías. Según datos de PROFECO en sus guías de automotriz, el mantenimiento del termostato y del refrigerante es vital para evitar fallas en componentes como la junta de la culata, una reparación que puede costar entre $8,000 y $15,000 MXN en un taller mecánico.
El costo de no entender este principio es real. Si el refrigerante no circula correctamente en la fase de circulación menor, el motor no alcanza su temperatura óptima de trabajo, lo que incrementa el desgaste interno. En un vehículo como un Nissan Versa modelo 2023 que recorre 20,000 km al año, un termostato defectuoso puede elevar el consumo de combustible de 14 km/l a aproximadamente 11 km/l. Esto representa un gasto extra de $4,500 MXN anuales solo en gasolina Magna. El cálculo es simple: 20,000 km / 11 km/l = 1,818 litros; 20,000 km / 14 km/l = 1,428 litros; la diferencia es de 390 litros, que a $11.50 MXN por litro da $4,485 MXN. Además, el sobrecalentamiento recurrente puede dañar la culata, con una reparación que fácilmente supera los $12,000 MXN en un taller de la Ciudad de México. Rendimiento en ciudad: 11 km/l con termostato abierto Rendimiento en carretera (Autopista México-Querétaro): 17 km/l con sistema funcionando Costo anual de combustible extra: $4,500 MXN aproximadamente Costo de reparación por junta de culata dañada: $12,000 MXN en promedio

En mi Sentra 2021, cuando el motor está frío en las mañanas en el Estado de México, el sistema hace la circulación menor. Esa pieza del termostato tarda unos 5 minutos en abrirse, y mientras tanto, el auto consume un poco más de gasolina. Si no esperas a que se caliente antes de moverte, el motor trabaja forzado. La circulación menor depende del funcionamiento del termostato.

Yo manejo un VW Jetta 2019 entre la CDMX y Puebla seguido. En carretera, cuando el motor ya está caliente y el termostato se abre, el refrigerante pasa por el radiador todo el tiempo. Ahí notas que la temperatura del agua se mantiene estable, ni baja ni sube, justo en la raya de los 90 °C. En ciudad, con los topes y el tráfico del Circuito Interior, el ventilador se prende más seguido. Un termostato que no abre bien provoca que el motor nunca entre en su temperatura ideal.

Checando mi Corolla 2020 en el taller de confianza, el mecánico me explicó que la circulación menor es clave para que el aceite lubrique bien. Sin esa etapa de calentamiento rápido, el desgaste de los anillos y pistones se acelera. El flujo del refrigerante cambia completamente cuando el termostato abre la circulación mayor.

De mis años manejando un taxi Onix en Guadalajara, aprendí que en clima caliente y con el aire acondicionado encendido todo el día, el termostato se abre casi siempre. El refrigerante anda todo el tiempo en circulación mayor, pasando por el radiador. Eso desgasta más la bomba de agua y las mangueras. En tres años cambié dos radiadores por la presión constante. El sistema de enfriamiento no falla si entiendes cómo funciona.


