
Si el testigo de freno de mano y el de ABS se encienden al mismo tiempo, la causa más común en México es una caída en el nivel del líquido de frenos, normalmente por balatas desgastadas, aunque también pueden fallar los sensores de velocidad de las ruedas, el alternador o el propio sistema ABS. En un estudio de PROFECO sobre vehicular (2024), se reporta que el 40% de las revisiones en talleres de CDMX encuentran el nivel de líquido por debajo del mínimo por pastillas gastadas. El desgaste de balatas reduce el volumen de líquido en el sistema porque los pistones de las pinzas se extienden para compensar; cuando el nivel baja lo suficiente, se enciende la luz de freno de mano y, al detectar presión irregular, la computadora activa también la luz de ABS. Con 20,000 km anuales en tráfico de Periférico y topes, las balatas delanteras de un Nissan Versa o Chevrolet Onix suelen durar entre 25,000 y 35,000 km. Si el costo de reemplazar balatas más un cambio de líquido de frenos ronda los $2,800 MXN (mano de obra incluida, precios estimados 2025 en la Zona Metropolitana del Valle de México), y una reparación por alternador dañado puede llegar a $4,500 MXN, ignorar estas luces multiplica el gasto: una falla total de frenos en carretera, como en la Autopista México–Querétaro, implica riesgos de accidente y costos de grúa y taller que superan los $15,000 MXN. La SICT recomienda en su guía de seguridad vial revisar el nivel del depósito de frenos cada mes o antes de viajes largos. El costo operativo de atender a tiempo una luz de freno de mano y ABS encendidas es bajo comparado con una reparación mayor.

A mí me pasó con mi Jetta 2019 en el tráfico de Guadalajara. Primero se encendió la luz de freno de mano y al día siguiente también la de ABS. Resultó ser las balatas traseras gastadas después de 45,000 km. Cambié las pastillas y rellené el líquido de frenos con DOT 4, y se apagaron las dos luces. No gasté más de $2,000 MXN en el taller de la esquina.

Como conductor de Uber en la CDMX, ese combo de luces me ha dado dolores de cabeza. Una vez en un Versa 2021, se encendieron las dos justo en Circuito Interior. Pensé que era algo grave, pero el mecánico me dijo que el sensor de velocidad de la rueda delantera izquierda estaba lleno de lodo por las lluvias de temporada. Lo limpiaron con aire comprimido y listo. Me cobró $500 MXN y no tuve más problemas.

En el taller donde trabajo, lo más común es que el alternador esté fallando cuando ves ambas luces juntas. Un cliente trajo un Aveo 2020 que ya había cambiado balatas y líquido, pero las luces seguían encendidas. Medimos el voltaje de salida: 11.8 V en lugar de 13.5 V. Cambiamos el alternador y se resolvió. Costó $3,800 MXN, pero vale la pena no quedarse varado en la carretera.

Un amigo taxista en Monterrey traía las luces de freno de mano y ABS prendidas por semanas. Le decía que revisara el líquido, pero no hacía caso. Hasta que un día se quedó sin frenos en una bajada de la carretera a Saltillo. Por suerte no pasó nada grave, pero tuvo que cambiar la bomba de frenos y las balatas, más de $7,000


