
Si giras el volante hacia la derecha en un automóvil con tracción delantera convencional (el 90 % de los autos en México), las ruedas traseras no giran por sí solas; lo que ocurre es que el vehículo traza una curva hacia la derecha y la parte trasera se desplaza ligeramente hacia la izquierda (hacia el interior de la curva) debido a la geometría de la dirección. Muchos conductores creen que las ruedas traseras apuntan a la derecha, pero en realidad siguen alineadas con el eje longitudinal del auto; es el chasis el que gira. Este error es común al estacionarse en calles angostas de la CDMX o en el Estado de México, donde la gente no endereza el volante al dejar el coche.
No enderezar el volante al estacionar provoca un desgaste prematuro de los bujes de la suspensión, la cremallera de dirección y las juntas homocinéticas. Según datos de PROFECO (Guía de 2024), reparar una cremallera de dirección dañada puede costar entre $8,000 y $15,000 MXN en un sedán compacto como el Nissan Versa o el Chevrolet Onix, sin incluir mano de obra. Además, la alineación incorrecta acelera el desgaste irregular de llantas, que en México cuestan en promedio $1,800 MXN cada una (neumático 195/65R15, según INEGI 2023).
Hice un cálculo sencillo: si al año recorres 20,000 km y nunca enderezas el volante al estacionar, el desgaste adicional reduce la vida útil de la cremallera de 8 a 5 años. El costo anualizado de ese reemplazo prematuro sería de unos $2,800 MXN, más $1,200 MXN por llantas que se gastan antes de tiempo. En total, unos $4,000 MXN adicionales al año por no girar el volante a la posición recta.
Conclusión: en un auto con dirección convencional, girar el volante a la derecha NO hace que las ruedas traseras apunten a la derecha.
La práctica de dejar las ruedas sin enderezar eleva el costo de mantenimiento de la dirección y suspensión.
Alinear las llantas cada 10,000 km ayuda a detectar daños en la cremallera antes de que fallen.

Trabajo como mecánico en un taller de la colonia Roma, y cada semana veo al menos dos cremalleras dañadas porque la gente deja el volante torcido al estacionar en la banqueta. El desgaste se nota en los bujes de la suspensión y en el sonido al girar. Las ruedas traseras no se mueven solas, pero la torsión constante sí jala la alineación.

Conduzco un Jetta 2019 para DiDi en Guadalajara, y al principio no enderezaba el volante. A los 18 meses noté que el coche se iba a la derecha aunque yo pusiera el volante recto. El alineador me dijo que era por la cremallera forzada. Tuve que cambiarla en $11,500 MXN. Ahora siempre dejo las ruedas rectas cuando me bajo, así sea en una subida. En mi experiencia, girar el volante a la derecha no hace que las llantas traseras vayan a la derecha; solo el tren delantero responde.

En la autopista México-Querétaro, si vas rápido y giras el volante a la derecha, el coche vira pero las ruedas traseras se quedan rectas hasta que la inercia las empuja hacia el interior. Lo aprendí con un Taos 2022: al hacer una curva cerrada, sentí que la cola se iba hacia la izquierda. Eso es normal. Lo malo es dejar el volante girado al estacionar; eso sí tronó los bujes traseros en mi caso.

Soy asesor de y siempre les digo a mis clientes que revisen si el volante quedó recto al apagar el motor, sobre todo en calles con tope frecuente. He visto suspensiones rotas en Kia Seltos y MG5 por ese hábito. Las ruedas traseras nunca giran cuando mueves el volante; la confusión viene porque el auto se mueve en arco. Un dato: si el volante está girado a la derecha y el coche está apagado, la cremallera soporta presión lateral incluso sin motor.


