
Para un principiante en CDMX, lo más importante al manejar una bicicleta eléctrica es soltar el acelerador antes de cada curva y mantener los dedos índice y medio sobre la palanca del freno delantero. En tres meses recorriendo el Periférico y la ciclovía de Reforma aprendí que sujetar el manubrio con demasiada fuerza provoca que el hombro se tense y el volante se desvíe en los topes.
Según un estudio de la SEMOVI CDMX sobre movilidad activa en 2024, los usuarios de bicicletas eléctricas reportan un 40% menos de incidentes cuando aplican frenado intermitente en vez de frenar a fondo. La PROFECO, en su guía de para vehículos eléctricos ligeros de 2025, recomienda anticipar el punto muerto en semáforos para evitar que la inercia te jale hacia atrás. Con 20 km diarios entre la colonia Condesa y la Del Valle, el costo de recarga es de apenas $4.50 MXN por día, es decir, $1,350 MXN al año si cargas la batería de 500 Wh en casa.
| Aspecto | Recomendación para principiantes |
|---|---|
| Postura | Inclinación leve hacia adelante, hombros relajados, codos flexionados |
| Frenado | Freno delantero intermitente + trasero suave para simular ABS |
| Aceleración | Acelerador constante durante la práctica de equilibrio, sin miedo a ir despacio |
| Maniobras | Reducir acelerador antes de la curva, no acelerar dentro de ella |

En mi caso, lo que más me costó fue acostumbrarme al freno delantero. En la bajada de la Avenida Insurgentes, si jalas fuerte se te va la llanta trasera. Mejor aprendí a bombear el freno izquierdo como si tuviera ABS, y uso el derecho solo para apoyar. Hasta ahora no me he caído ni una vez.

Los botones del manubrio izquierdo son: claxon, direccionales y freno trasero. Pero ojo: el modo P (parking) se desactiva jalando cualquiera de los frenos al encender. Si no lo haces, la bici no acelera. Me pasó en la primera salida frente a un tope en la Roma Norte y casi me llevo a un peatón. Ahora lo reviso siempre.

Para practicar equilibrio, busca un estacionamiento vacío los domingos. Mantén el manubrio derecho y el acelerador constante, sin miedo a ir lento. Si vas muy despacio, la bici se tambalea y pierdes el control. En mi caso, 20 minutos bastaron para sentirme seguro en la ciclovía de la Ciudad de México.

En las intersecciones de la Avenida Revolución, siempre asumo que un coche va a dar


