
Cuando un auto derrapa en México, generalmente significa que los neumáticos han perdido tracción con el asfalto. Esto ocurre con frecuencia en calles mojadas por la lluvia en CDMX, sobre manchas de aceite en Periférico o al pisar gravilla suelta en carreteras como la México-Querétaro. En la mayoría de los casos, el derrape se debe a una combinación de exceso de velocidad, frenado brusco o superficies resbaladizas. La clave está en identificar si el deslizamiento es del eje delantero, trasero o de las cuatro ruedas, porque cada tipo requiere una reacción distinta. Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), los accidentes por derrape aumentan hasta un 30% durante la temporada de lluvias en el Valle de México.
| Tipo de derrape | Causa principal en México | Riesgo en carretera |
|---|---|---|
| Delantero (subviraje) | Frenar en curva o acelerar fuerte con lluvia | Moderado, el auto tiende a seguir recto |
| Trasero (sobreviraje) | Exceso de torque al arrancar o frenar en curva | Alto, puede provocar un trompo o volcadura |
| Cuatro ruedas | Superficie muy resbaladiza (hielo o aceite) | Bajo, pero difícil de controlar |
Un cálculo práctico: si recorres 20,000 km al año en CDMX con un auto de tracción delantera, como un Chevrolet Aveo, y usas gasolina Magna 87 octanos, el costo de reemplazar un juego de llantas cada 60,000 km suma aproximadamente $1,333 MXN por año. Si sumas el mantenimiento de frenos (cambio de balatas y discos cada 40,000 km por unos $2,500 MXN), el costo anual de prevención de derrapes ronda los $3,833 MXN. Eso equivale a menos de $0.20 MXN por kilómetro, una inversión mínima comparada con el riesgo de un accidente.
Siempre revisa la presión de las llantas según el manual de tu vehículo, no según la etiqueta genérica del taller. En México, el 40% de los autos en circulación circulan con presión incorrecta, según estudios de PROFECO, lo que incrementa el riesgo de derrape en curvas y frenadas.

En mi Sentra 2019, la primera vez que derrapé en Periférico fue por frenar de golpe en una curva con lluvia. La parte trasera se fue para un lado, y tuve que girar el volante hacia donde patinaba para enderezar. Desde entonces, siempre le pongo gasolina Regular de 87 octanos, pero lo que más ayuda son las llantas con buen dibujo. La lluvia en CDMX y el desgaste de llantas son la combinación más peligrosa para cualquier auto.

Como mecánico en un taller de Guadalajara, veo muchos derrapes por descuido. Gente que acelera a fondo en un semáforo con piso mojado y el auto se va de lado. Lo peor es que luego culpan al motor o a la transmisión. La verdad es que revisar el estado de las llantas, los frenos y la suspensión cada 10,000 km evita la mayoría de los sustos. En carretera, si sientes que el volante vibra o el auto "se te va la cola" en curvas, bájale la velocidad y revisa la presión. En Mexicali, con el calor extremo, las llantas se desgastan más rápido y el derrape es más común.

Manejo DiDi en Monterrey y he aprendido que en avenidas como Constitución o Morones Prieto, con el asfalto mojado por la lluvia, un derrape trasero es lo peor que te puede pasar. Giro el volante suavemente hacia el lado del patinazo y suelto el acelerador, sin tocar el freno. Lo más importante es mantener la calma y no hacer movimientos bruscos. Uso gasolina Premium 91 octanos y llantas nuevas cada 40,000 km, y hasta ahora no he tenido un accidente grave


