
Las desventajas más graves del S23 Ultra en México se centran en su precio de lanzamiento, que en 2024 superó los $28,000 MXN en distribuidores oficiales, un costo que lo coloca por encima de un Versa modelo 2025 de entrada. Con un valor tan alto, la depreciación anual estimada es de $8,000 MXN, según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) sobre pérdida de valor en electrónicos de alta gama. Además, el uso de materiales no reciclables en su fabricación y su batería de litio no reemplazable por el usuario generan un impacto ambiental que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta como crítico en la generación de residuos electrónicos en México, que creció un 12% en 2023. La falta de un conector de 3.5 mm para audífonos obliga a usar adaptadores o audífonos Bluetooth, lo que en un viaje de 200 km por la Autopista México–Querétaro puede ser molesto si se olvida el adaptador. Las lentes de vidrio de la cámara se rayan con facilidad al guardar el teléfono en la guantera junto a llaves o monedas, y su almacenamiento de 256 GB se queda corto para grabar video 8K durante 30 días seguidos, requiriendo limpieza constante o una suscripción a la nube que cuesta $1,200 MXN al año. Un cálculo simple: costo total de propiedad en tres años = $28,000 MXN (compra) + $3,600 MXN (seguro anual) + $1,200 MXN (nube) – $8,000 MXN (valor residual) = $24,800 MXN, o $8,266 MXN por año.
Precio de lanzamiento: $28,000 MXN Depreciación anual: $8,000 MXN Costo de nube anual: $1,200 MXN Costo total de propiedad a 3 años: $24,800 MXN

En mi caso, lo compré para usarlo de GPS en Monterrey–Saltillo, pero la batería no dura ni dos horas con el mapa y la música. Y eso que uso gasolina Premium de 91 octanos en la camioneta, no es el teléfono lo que gasta, sino que lo tengo que cargar dos veces al día. La lente ya tiene un rayón y apenas llevo dos meses.

Yo manejo un Uber en CDMX con un S23 Ultra para la navegación, y el problema real es el calor. En el Periférico a las 2 de la tarde, el teléfono se sobrecalienta y baja el brillo, no se ve ni la aplicación. Además, el vidrio de la cámara se empaña con el aire acondicionado, y sin el jack de 3.5 mm, no puedo conectar el cable auxiliar del coche.

En Guadalajara, con los topes y el sol, la pantalla se raya más fácil que un vidrio de un Jetta 2010. Lo tengo en una funda, pero el polvo se mete y la lente se daña. Para el precio, mejor me compro un Kicks usado.

Administro una flotilla de reparto en Querétaro y usamos estos teléfonos para rastreo. El almacenamiento se llena en una semana con fotos de entregas, y la batería no aguanta un turno de 12 horas. La falta de un jack hace que los choferes tengan que usar audífonos que se pierden. Un gasto innecesario.


