
Sí, el Mercedes-AMG G63 es un vehículo exigente para manejar en México, especialmente en ciudades como CDMX o Guadalajara, donde el tráfico denso, los topes y las calles estrechas amplifican sus limitaciones. Con dimensiones de 4870 mm de largo, 1984 mm de ancho y 1979 mm de alto, y un peso de 2,610 kg, este todoterreno de lujo requiere que el conductor se adapte a su tamaño, frenada y postura. Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y reportes de PROFECO sobre precios de combustibles hasta 2024, el costo operativo anual del G63 en México puede superar los $150,000 MXN solo en gasolina, y tenencia, sin considerar la depreciación.
| Concepto | Estimación anual (modelo 2025, CDMX) |
|---|---|
| Gasolina (15,000 km, 5.5 km/l, Premium 91 octanos a $24.50 MXN/l) | $66,818 MXN |
| Tenencia + refrendo (CDMX, tasa variable) | $35,000 – $45,000 MXN |
| Seguro cobertura amplia (promedio) | $28,000 – $35,000 MXN |
| Mantenimiento programado (dos servicios al año) | $18,000 – $25,000 MXN |
| Costo anual estimado (sin depreciación) | $147,818 – $171,818 MXN |
Con base en 20,000 km anuales y un precio de compra estimado de $3,000,000 MXN para una unidad seminueva 2022, la depreciación anual ronda los $300,000 MXN, elevando el costo real por kilómetro a más de $25 MXN. Esto significa que cada viaje de 10 km cuesta alrededor de $250 MXN, una cifra que pocos conductores mexicanos están dispuestos a pagar, sobre todo cuando el G63 exige anticipación en frenadas, maniobras cuidadosas en topes y estacionamiento en cajones reducidos.

















En CDMX, manejar un G63 en hora pico por Periférico es una pesadilla. El tamaño no te deja filtrarte entre carriles, y cualquier tope te hace sentir que vas a partir el eje. Mi vecino tiene uno y lo usa solo los fines de semana para ir a Valle de Bravo. En la ciudad, prefiere su Jetta. La postura de manejo recta te cansa la espalda después de 30 minutos, y el consumo de gasolina Premium es brutal.

Trabajo en un taller especializado en la Roma, y el G63 que atiende un cliente sale cada dos meses por problemas de frenos y suspensión. Las balatas originales duran apenas 18,000 km en ciudad, y un juego cuesta $8,000 MXN. Si además le sumas que el peso hace que las llantas se desgasten cada 25,000 km, el es más caro que el de una camioneta doble rodada. Para andar en topes y calles de Monterrey, mejor una Tacoma.

Compré un G63 2023 para mi flotilla de ejecutivos, pero lo cambié a los seis meses. En Guadalajara, no entraba a los estacionamientos de centros comerciales, y el radar de estacionamiento se volvía loco con los topes. La postura erguida es incómoda en viajes largos a la costa. Al final, el costo por kilómetro superó los $30 MXN con todo incluido, y mis choferes preferían la Camry híbrida.

Si eres de los que sueña con un G63 en México, piensa dos veces. En carretera a Puebla, el andar es firme pero el ruido del viento a 120 km/h cansa. Lo mejor es alquilarlo un fin de semana antes de comprar. El tamaño y peso no son para todos, y la verificación en CDMX es un tema aparte porque el motor V8 no pasa fácil sin ajustes. Yo al final me fui por una RAV4 híbrida y no me arrepiento.


