
Si buscas un motor de 16 cilindros en México, la diferencia práctica entre un V16 y un W16 es casi inexistente para el comprador común, pero impacta directamente en tamaño, costos de importación y . El V16 coloca sus cilindros en dos bancadas en forma de V, lo que alarga el cofre hasta 5.6 metros o más, como en el Cadillac Sixteen, un concepto que nunca se vendió en México. El W16, usado por Bugatti, agrupa cuatro bancadas de cilindros en disposición W, logrando un cofre más corto y mejor manejo a alta velocidad. En nuestro país, ningún auto con estos motores se comercializa de agencia; solo llegan por importación particular o como colección, con costos que superan los $30,000,000 MXN. Según datos de la Secretaría de Economía y la AMDA (reporte de importación de vehículos de lujo 2024), los trámites de nacionalización, tenencia y verificación pueden añadir entre $800,000 y $1,200,000 MXN adicionales. Además, el rendimiento de combustible ronda los 3.5 km/l en ciudad con gasolina Premium de 91 octanos, y el mantenimiento anual estimado en un taller especializado supera los $250,000 MXN, sin incluir seguro. Un cálculo sencillo: si recorres solo 3,000 km al año, el costo por km (combustible + mantenimiento básico + seguro) es de aproximadamente $95 MXN, sin contar depreciación ni reparaciones mayores. Para quien pueda pagarlo, el W16 ofrece aceleraciones más brutales (0-100 km/h en 2.5 segundos) y el V16 una entrega de potencia más lineal, pero ambos son inviables para calles con topes, baches o el tráfico del Periférico.

Tengo un conocido que importó un Chiron a México. Pagó casi $40,000,000 MPN solo de impuestos y fletes. El motor W16 es compacto, pero en el Circuito Interior cualquier tope te parte el difusor. Además, la gasolina Premium de 91 octanos le baja el rendimiento a 4 km/l si usas el aire acondicionado en el calor de Monterrey. Hasta ahora ha gastado lo mismo en llantas que en un departamento en la Condesa.

Nunca he visto un V16 en el taller, pero un W16 sí llegó una vez desde Texas. El cableado es un infierno: sensores de presión de admisión y válvulas de escape que solo consigues con un distribuidor en Estados Unidos. Cambiar las bujías te lleva un día entero porque tienes que desmontar medio motor. En México no hay quien calibré la inyección electrónica, y el costo de una afinación básica supera los $90,000 MXN. No lo recomiendo ni para exhibición.

En la pista de autódromo Hermanos Rodríguez probé un Chiron prestado. El W16 empuja como si arrancaras el piso, pero en las curvas sientes el peso. El V16 del Sixteen es más suave, casi como un tren de vapor. Aquí en CDMX, con la altura de 2,240 m, el motor pierde unos 100 hp, pero aún así da miedo pisarle. Si tuviera el dinero, me quedaría con un V16 por el sonido, aunque sea más largo que una camioneta.

Para alguien que quiere un 16 cilindros en México, el W16 es más práctico porque cabe mejor en cocheras y en carreteras como la México-Querétaro. El V16 mide como un autobús y estacionarlo en Polanco es misión imposible. Ambos usan Premium 91 octanos y el seguro anual ronda los $500,000 MXN. Mi consejo: mejor cómprate un Versa y guarda la lana para vacacionar. No es broma, el mantenimiento de un W16 al año equivale a un auto nuevo.


