
Sí, es recomendable presionar el embrague y el freno al arrancar el motor, especialmente en autos de transmisión manual como los Versa, Volkswagen Jetta o Chevrolet Onix que tanto se ven en México. Esta práctica evita que el vehículo se lance hacia adelante si accidentalmente quedó en una marcha, y además reduce la carga sobre el motor de arranque porque el embrague desconecta la transmisión del cigüeñal. Según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en su guía de conducción segura, y los manuales de propietario de modelos 2024–2025 distribuidos por PROFECO, arrancar con el embrague pisado alarga la vida del sistema de arranque y protege el volante del motor.
Un motor de arranque en México cuesta entre $2,500 y $4,500 MXN, y su vida útil promedio ronda los 100,000 arranques. Si arrancas sin embrague, el desgaste puede aumentar hasta un 30%, lo que significa que podrías necesitar un cambio antes de los 70,000 arranques. Haciendo cuentas: con un costo de $3,500 MXN y una reducción de vida útil del 30%, el gasto extra por cada 100,000 arranques es de aproximadamente $1,050 MXN, sin contar mano de obra. En el tráfico diario del Periférico o Circuito Interior, donde arrancas decenas de veces al día, eso se acumula rápido. Además, presionar el freno evita que el auto ruede en pendientes o por descuido, algo clave en las calles con tope de la CDMX o las subidas de Monterrey.
El arranque con embrague reduce el desgaste del motor de arranque.
El freno evita movimientos inesperados del vehículo.
Es una práctica recomendada por fabricantes y autoridades mexicanas.

Llevo ocho años manejando un Versa manual en la CDMX, y siempre piso el clutch y el freno al arrancar. En el tráfico del Periférico, donde arrancas cada semáforo, he visto a varios compañeros taxistas cambiar el motor de arranque cada dos años. El mío sigue original. No es exageración: en pendientes, el freno te salva de un golpe contra el de atrás. El clutch además evita ese jalón cuando el auto está frío.

En mi taller de Guadalajara atiendo al menos tres casos al mes de motores de arranque fundidos por no pisar el embrague. La mayoría son Jetta o Virtus, con el volante rayado y el starter dañado. La reparación sale entre $2,000 y $3,500 MXN, más mano de obra. Si el cliente hubiera pisado el clutch, se ahorraba el gasto. Además, en autos con Magna 87 octanos, el arranque en frío es más suave con el embrague presionado.

Soy conductor de Uber en Monterrey, y con las


