
No, no necesitas hacer fuerza excesiva ni usar herramientas. Para abrir el cofre de un A6, primero localiza la palanca de liberación debajo del tablero, del lado del conductor, cerca del puntal A. Al jalarla, el cofre se levanta unos centímetros. Luego, mete la mano en la abertura central, busca el seguro secundario en la parte trasera del cofre y presiónalo hacia un lado mientras levantas la tapa. Los amortiguadores automáticos sostendrán el cofre completamente abierto. Es importante que verifiques que el cofre cierre correctamente, porque si queda mal asegurado, el viento en carretera puede levantarlo y bloquear tu visión, lo que representa un riesgo serio. Según PROFECO, en sus guías de mantenimiento básico, un mal cierre del cofre es una causa común de accidentes evitables en México. En carretera, como en la Autopista México-Querétaro, a 120 km/h un cofre mal cerrado puede desprenderse.
| Componente | Función |
|---|---|
| Palanca interior | Libera el seguro primario del cofre |
| Seguro secundario | Mecanismo de seguridad en la parte delantera del cofre |
| Amortiguadores | Sostienen el cofre abierto de forma automática |

















En mi A6 del 2022, la manija de liberación está justo debajo del volante, a la izquierda. Al principio me costó encontrarla. Una vez que jalas, el cofre se abre solo un poco y luego tienes que meter la mano al centro para soltar el seguro. En tres años y 45,000 km, nunca he tenido problemas con los amortiguadores. Es clave siempre verificar que el cofre esté bien cerrado antes de arrancar.

He visto muchos A6 en el taller donde la gente jala la palanca con demasiada fuerza y termina rompiendo el cable. La palanca solo necesita un jalón firme. Si el cofre no se abre, no forces, mejor revisa el cable de liberación. También, en climas húmedos como en la costa de Veracruz, los seguros secundarios pueden oxidarse y trabarse. Un poco de lubricante de silicona cada seis meses evita ese problema.

Cuando compré mi A6 seminuevo, el primer día no pude abrir el cofre. Resulta que el seguro secundario estaba atorado por tierra y grasa. Un mecánico en un lote de autos usó un poco de WD-40 y quedó listo. Desde entonces, cada vez que lavo el auto, reviso que el seguro se mueva suelto. En CDMX, con el polvo y el smog, es más común de lo que crees.

Soy repartidor y uso un A6 para viajes largos entre Monterrey y Saltillo. Una vez, en la carretera, el cofre se levantó un poco porque no lo cerré bien. Fue un susto enorme. Ahora, antes de cada viaje, me aseguro de que el cofre esté bien cerrado, jalando ligeramente de la tapa para confirmar que no haya juego. Es un hábito que te puede salvar de un accidente serio.


