
No es obligatorio pisar el pedal de freno al accionar el freno de mano, pero hacerlo evita que el auto se desplace esos centímetros extra y reduce el desgaste del cable. El freno de mano es un sistema mecánico que usa un cable de acero conectado a las zapatas traseras; al jalar la palanca, el cable se tensa y mueve las zapatas contra el tambor o disco. Si el auto está detenido sin pisar el freno, el cable recibe toda la carga de golpe, lo que acelera su deformación plástica —un estiramiento irreversible que con el tiempo deja el freno de mano flojo. En un Versa 2025, cambiar el cable del freno de mano cuesta entre $1,800 y $2,800 MXN en taller independiente; si siempre lo usas sin presionar el freno, el cable puede requerir cambio a los 3 años en lugar de a los 5, elevando el costo anual de $500 MXN a $933 MXN. El resorte de retorno también se fatiga: cuanto más se estira el cable, más trabaja el resorte, y su vida útil se reduce. Según la NOM-034-SCT2-2019 de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), los sistemas de freno deben mantenerse dentro de tolerancias específicas, y un cable estirado fuera de especificación puede fallar en una pendiente. En la práctica, en calles de CDMX con pendientes como las de la colonia Roma o en estacionamientos de centros comerciales, pisar el freno antes de accionar el de mano es un hábito que protege todo el conjunto. Usar el freno de mano con el pedal presionado alarga la vida del cable. El resorte de retorno se deforma con el uso excesivo. En pendientes, siempre es mejor presionar el freno para evitar el golpe mecánico.

Tengo un Kicks 2023 y desde que lo compré siempre piso el freno antes de subir el freno de mano. En los topes de Periférico, si no lo haces, el auto se mueve un poco y el cable suena feo. Prefiero


