
La pérdida de potencia en tu auto puede deberse a acumulación de carbono en el motor, bujías desgastadas, obstrucción en la admisión de aire o problemas en el sistema de combustible. En CDMX, con el tráfico pesado del Periférico y las constantes frenadas, la carbonilla se acumula más rápido, sobre todo en motores de inyección directa como los de muchos Sentra y Chevrolet Onix. Un estudio de PROFECO (2023) sobre mantenimiento vehicular indica que después de 40,000 km en ciudad, la pérdida de eficiencia por carbono puede reducir la potencia hasta un 10%. Si tu auto pasa de rendir 14 km/l a 12 km/l por esta causa, y recorres 20,000 km al año con gasolina Magna de 87 octanos a $24 MXN/L, el gasto extra anual sería de unos $5,714 MXN. Además, las bujías desgastadas generan fallos de encendido; cambiarlas cada 60,000 km cuesta entre $1,200 y $2,500 MXN en un taller de confianza. El filtro de aire obstruido por el polvo de carreteras como la México-Querétaro también limita la entrada de oxígeno. Por último, el combustible contaminado con agua o suciedad, común en gasolineras de dudosa calidad, afecta los inyectores. La acumulación de carbono es más común en motores de inyección directa. Cambiar bujías cada 60,000 km evita pérdidas de potencia. Usar gasolina Premium 91 octanos no es necesario si el manual pide Magna.
Rendimiento esperado con mantenimiento adecuado: 14 km/l
Rendimiento con falla por carbono: 12 km/l
Costo extra anual estimado: $5,714 MXN
Costo de cambio de bujías: $1,200–$2,500 MXN

Manejo un Versa 2021 para DiDi en CDMX, y desde que le hice la limpieza de carbono a los 50,000 km recuperó la respuesta en el arranque, sobre todo en las subidas de la México-Toluca. El taller me dijo que el tráfico del Circuito Interior carboniza el motor más rápido. Si sientes que el auto no jala, revisa primero las bujías y el filtro de aire. La carbonilla en el múltiple de admisión es el principal culpable en la ciudad. Usar gasolina de buena estación también ayuda.

En mi taller en Guadalajara, llegan muchos Jetta y Taos con pérdida de potencia por resortes de válvula fatigados o sellos dañados, sobre todo en autos con más de 80,000 km. La humedad de la temporada de lluvias también afecta el sistema de encendido; he visto bujías con el electrodo gastado que no dan chispa fuerte. Una revisión de compresión y un escaneo del módulo de encendido son clave. La admisión obstruida es más común en autos que circulan por calles sin pavimentar. No descartes el filtro de combustible tapado.

Como asesor de , siempre recomiendo atender la pérdida de potencia a tiempo porque un auto que no acelera bien en carretera aumenta el riesgo de choque. He visto casos donde la falla en el sistema de combustible provoca que el vehículo se apague en medio de un tope. La verificación vehicular puede fallar si las emisiones salen altas por carbonilla. Mantener las bujías al día también evita que el motor trabaje forzado y consuma más gasolina.

Manejo un Corolla 2020 para DiDi en Monterrey, y en verano con el aire acondicionado al máximo el motor pierde más potencia, sobre todo en las subidas de la autopista a Saltillo. Resultó que tenía el filtro de aire sucio y los inyectores medio tapados por usar gasolina de una bomba que no era confiable. Después de una limpieza de inyectores y cambio de filtro, el carro volvió a responder normal. La gasolina de baja calidad se nota más en climas calurosos. Revisar el sistema de admisión dos veces al año es una buena práctica.


